Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
El insaciable
El insaciable, el que siempre y el que a veces,
el que los miércoles y el que los jueves resignaciones.
Los jueves a veces, junto a los caracoles en la alacena del sol.
Yo abandono las letanías, las abandono cuando no quedan
corazas de lo saciable y desventurado, un mundo en los huesos.
Soy el insaciable, el que todo y el que nada,
el que pronto.
Los jueves a veces tienen un montón de vidas y de muertes,
yo me conformo con vivir y morir de nuevo
Yo me incomprendo remotamente, no conozco Londres
y no conozco Nueva York.
Saciarme quiero de saciarme, no mirarme a un espejo
y conservar las arrugas que tenía ayer,
pero el cansancio no cede a ceder, ni la costumbre
ni lo descortés Mis canas apenas aprenden a ser canas.
El insaciable, el que siempre y el que a veces,
el que los miércoles y el que los jueves resignaciones.
Los jueves a veces, junto a los caracoles en la alacena del sol.
Yo abandono las letanías, las abandono cuando no quedan
corazas de lo saciable y desventurado, un mundo en los huesos.
Soy el insaciable, el que todo y el que nada,
el que pronto.
Los jueves a veces tienen un montón de vidas y de muertes,
yo me conformo con vivir y morir de nuevo
Yo me incomprendo remotamente, no conozco Londres
y no conozco Nueva York.
Saciarme quiero de saciarme, no mirarme a un espejo
y conservar las arrugas que tenía ayer,
pero el cansancio no cede a ceder, ni la costumbre
ni lo descortés Mis canas apenas aprenden a ser canas.