daw
Poeta asiduo al portal
Quizás sea el año en que todos los humanos pensaremos igual,
un sentimiento de un último día, quizás una muerte en soledad,
tres hermanos que no vuelven, no los veré nunca más,
y por mi jamás pude encontrar cual fue de mi vida la verdad.
Un viejo que regalo pasaje a otras tierras a su hijo por trabajo,
ese chico se ha olvidado de su padre y este viejo ya esta muerto,
se encuentra en interiores de la tierra, en esa tumba, bien abajo,
el pibe quizás no ha recibido noticias y por eso aun no ha vuelto.
Este año podrá correr, podrá morirse en su mitad o nunca llegar a ser un año,
muchos perdones pregonaran en las habladurías de pueblos,
de este golpe de gigantescas piedras no se salvaran ni las cucarachas de los caños,
pero por lo menos se curarán de alguna manera todos los que están enfermos.
Quizás sólo me queden dieciocho veranos y ya no más,
¿será que el tiempo es tan corto o la muerte de esta tierra ha llegado?
¿Tendré los ojos preparados para ver como el universo va negando nuestra presencia?,
¿será porque a esta tierra en realidad jamás la hemos amado?
Sea mentira o verdad sirve de todos modos pensar en el choque de esta piedra,
si es mentira, por lo menos nos hará disfrutar un poco más los momentos,
si es verdad, nos hará también, irnos con una total plenitud de haber amado en la tierra,
si es una duda eterna, como mínimo nos ahorraremos más de mil lamentos.
O por lo menos dejaremos a cuestión de suerte nuestro incierto futuro,
sin pensar demasiado en si es verdad lo de dios o lo del diablo,
sin pensar tampoco en si para ser alguien acá tenes que tener más de un duro,
sin pensar que andar inseguro es por ser demasiado confiado.
Y si termina la historia, ya no quedara nada en la nada del universo,
el pedregullo del mundo pintado en nuestra sangre tal vez sirva de algo
un sentimiento de un último día, quizás una muerte en soledad,
tres hermanos que no vuelven, no los veré nunca más,
y por mi jamás pude encontrar cual fue de mi vida la verdad.
Un viejo que regalo pasaje a otras tierras a su hijo por trabajo,
ese chico se ha olvidado de su padre y este viejo ya esta muerto,
se encuentra en interiores de la tierra, en esa tumba, bien abajo,
el pibe quizás no ha recibido noticias y por eso aun no ha vuelto.
Este año podrá correr, podrá morirse en su mitad o nunca llegar a ser un año,
muchos perdones pregonaran en las habladurías de pueblos,
de este golpe de gigantescas piedras no se salvaran ni las cucarachas de los caños,
pero por lo menos se curarán de alguna manera todos los que están enfermos.
Quizás sólo me queden dieciocho veranos y ya no más,
¿será que el tiempo es tan corto o la muerte de esta tierra ha llegado?
¿Tendré los ojos preparados para ver como el universo va negando nuestra presencia?,
¿será porque a esta tierra en realidad jamás la hemos amado?
Sea mentira o verdad sirve de todos modos pensar en el choque de esta piedra,
si es mentira, por lo menos nos hará disfrutar un poco más los momentos,
si es verdad, nos hará también, irnos con una total plenitud de haber amado en la tierra,
si es una duda eterna, como mínimo nos ahorraremos más de mil lamentos.
O por lo menos dejaremos a cuestión de suerte nuestro incierto futuro,
sin pensar demasiado en si es verdad lo de dios o lo del diablo,
sin pensar tampoco en si para ser alguien acá tenes que tener más de un duro,
sin pensar que andar inseguro es por ser demasiado confiado.
Y si termina la historia, ya no quedara nada en la nada del universo,
el pedregullo del mundo pintado en nuestra sangre tal vez sirva de algo
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