AMANT
Poeta adicto al portal
Si me amas...
No te vayas,
por que no te irías sola,
contigo se iría mi vida,
te llevarías los amaneceres y las noches
en tus pupilas.
Si me amas...
Recuerda
que yo también lo hago,
bien amada,
que, como antes, nunca nadie,
te adentraste en mi alma.
Si me amas, no me prives
de tu voz, río de música
que quisiera escuchar
cada día, al despertar.
No me castigues así:
con la ausencia e indiferencia de ti,
que son filos de este amor,
espada que luchaba a mi favor
y hoy se vuelve contra mí.
Ten clemencia de mi ser
que esta sufriendo
y este sufrir se expande
así como el universo:
con el tiempo.
Si me amas,
vuelve.
Más necesitarte, no puedo,
vida mía, o menos.
Son tan frías las noches sin vos,
los mares, desiertos,
mientras clama por ti,
como un recién nacido
por su madre,
mi corazón dentro del pecho,
rompiendo con su plañir el silencio.
Si me amas, escucha:
de tu rostro, la belleza,
ansío siempre ver;
de tus labios, la dulzura,
anhelo probar.
Quiero que juntas
hagamos mil locuras,
y emprendamos mil proyectos
de cordura, plenos;
sumar, de ambas, las inteligencias
y las existencias;
tornar una,
nuestras divididas sendas.
Si me amas...
cree en mí,
ten fe en el futuro.
Nada es imposible,
pero hay algo seguro:
este amor celeste y profundo
que por vos siento,
y sé que es correspondido
por tu rostro que fulgura
más que el compendio
de estrellas del firmamento.
No creas que esto es sólo un poema,
una simple composición de amor,
con un tanto de melancolía,
de una pseudo-poeta modernista,
que tiene más ignorancia, en la poesía,
que conocimientos;
esto es una declaración, mi vida,
una petición entre lamentos.
De verdad te amo, no me dejes,
si me amas.
No te vayas,
por que no te irías sola,
contigo se iría mi vida,
te llevarías los amaneceres y las noches
en tus pupilas.
Si me amas...
Recuerda
que yo también lo hago,
bien amada,
que, como antes, nunca nadie,
te adentraste en mi alma.
Si me amas, no me prives
de tu voz, río de música
que quisiera escuchar
cada día, al despertar.
No me castigues así:
con la ausencia e indiferencia de ti,
que son filos de este amor,
espada que luchaba a mi favor
y hoy se vuelve contra mí.
Ten clemencia de mi ser
que esta sufriendo
y este sufrir se expande
así como el universo:
con el tiempo.
Si me amas,
vuelve.
Más necesitarte, no puedo,
vida mía, o menos.
Son tan frías las noches sin vos,
los mares, desiertos,
mientras clama por ti,
como un recién nacido
por su madre,
mi corazón dentro del pecho,
rompiendo con su plañir el silencio.
Si me amas, escucha:
de tu rostro, la belleza,
ansío siempre ver;
de tus labios, la dulzura,
anhelo probar.
Quiero que juntas
hagamos mil locuras,
y emprendamos mil proyectos
de cordura, plenos;
sumar, de ambas, las inteligencias
y las existencias;
tornar una,
nuestras divididas sendas.
Si me amas...
cree en mí,
ten fe en el futuro.
Nada es imposible,
pero hay algo seguro:
este amor celeste y profundo
que por vos siento,
y sé que es correspondido
por tu rostro que fulgura
más que el compendio
de estrellas del firmamento.
No creas que esto es sólo un poema,
una simple composición de amor,
con un tanto de melancolía,
de una pseudo-poeta modernista,
que tiene más ignorancia, en la poesía,
que conocimientos;
esto es una declaración, mi vida,
una petición entre lamentos.
De verdad te amo, no me dejes,
si me amas.
Última edición:
::