AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
Un soplo de luz
El frío del alba tiene cuerpo y manos
vacías, que al unirse con mi soledad
dejan en los relojes una espera gris,
un gris inmenso, como el océano que
nos separa, brazas y millas náuticas,
como las que contaba Odiseo en su
perdición. Llevo en mi alma todas
las tardes, sin tus manos, sin tu aliento...
La humedad de la noche, es más negra
que tu cabellera y mi melancolía.
El viento es mustio y los ronquidos
del sobrino, más intensos, que una
maquinaria en el oído, con atronadoras
bombetas de turno de barrio.
¡OH madrugada! Necia, sin ti,
con una mano en el abdomen
y la otra en una arabesca almohada,
]aburrida de mis volteretas noctámbulas.
Yo sí lo entiendo, perfectamente,
cada aurora vale un siglo y un segundo
de tu sonrisa, más un beso atolondrado
y timorato, que sabe más a matemática,
que labios de amor...¡No te rías!,
puede tocarte a ti también, cuando el
viento te lleve en un zumbido, la historia
de mi pasión y la luna en su extensión,
te describa cómo mi espíritu liberto
ama, cuando ama. Sangre santa, mujer
de ensueños, relojes muertos, besos
de sol y vientos, lunas plateadas y temores
de no volver, a donde empezamos.
dame en esa hora, en que la vida
nombre, un soplo de luz, una esperanza..
augus 21-12-2002.
El frío del alba tiene cuerpo y manos
vacías, que al unirse con mi soledad
dejan en los relojes una espera gris,
un gris inmenso, como el océano que
nos separa, brazas y millas náuticas,
como las que contaba Odiseo en su
perdición. Llevo en mi alma todas
las tardes, sin tus manos, sin tu aliento...
La humedad de la noche, es más negra
que tu cabellera y mi melancolía.
El viento es mustio y los ronquidos
del sobrino, más intensos, que una
maquinaria en el oído, con atronadoras
bombetas de turno de barrio.
¡OH madrugada! Necia, sin ti,
con una mano en el abdomen
y la otra en una arabesca almohada,
]aburrida de mis volteretas noctámbulas.
Yo sí lo entiendo, perfectamente,
cada aurora vale un siglo y un segundo
de tu sonrisa, más un beso atolondrado
y timorato, que sabe más a matemática,
que labios de amor...¡No te rías!,
puede tocarte a ti también, cuando el
viento te lleve en un zumbido, la historia
de mi pasión y la luna en su extensión,
te describa cómo mi espíritu liberto
ama, cuando ama. Sangre santa, mujer
de ensueños, relojes muertos, besos
de sol y vientos, lunas plateadas y temores
de no volver, a donde empezamos.
dame en esa hora, en que la vida
nombre, un soplo de luz, una esperanza..
augus 21-12-2002.
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