Villada Mauricio
Poeta adicto al portal
Desgastados,
oxidados,
enfermos de muerte,
así estamos.
oxidados,
enfermos de muerte,
así estamos.
Ruinas en el alma,
soledad sin treguas,
desbordados por los abismos,
desechos de nostalgia,
masticados por el olvido,
ya sin nada.
soledad sin treguas,
desbordados por los abismos,
desechos de nostalgia,
masticados por el olvido,
ya sin nada.
Crujen en mis manos
todas tus palabras,
el odioso adiós
de tu voz y letra.
todas tus palabras,
el odioso adiós
de tu voz y letra.
Con las pupilas enjuagadas,
me quedo aferrado al terco desdén
de mirar la vida pasar,
y arrodillado en la pena,
voy acribillando recuerdos
que no dejan de hablar
y que ya empiezan a doler.
me quedo aferrado al terco desdén
de mirar la vida pasar,
y arrodillado en la pena,
voy acribillando recuerdos
que no dejan de hablar
y que ya empiezan a doler.
Así estamos, ya sin nada,
y ya me voy, ya lo ves,
con el cuello roto y los pies atados,
pero ya me voy, ya me voy,
aunque antes sólo quisiera darte...
sí, ya me voy,
quisiera darte...
está bien, me voy,
no grites,
ya te escuché.
y ya me voy, ya lo ves,
con el cuello roto y los pies atados,
pero ya me voy, ya me voy,
aunque antes sólo quisiera darte...
sí, ya me voy,
quisiera darte...
está bien, me voy,
no grites,
ya te escuché.
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