Allan
Poeta recién llegado
Caminando entre iglesias como en cordel,
admiro la inconcina vista que me ofrece la ciudad,
paso algunas veces por lugares que no parecen estar allí,
los mantienen a flote un olor a pan y jazmín.
admiro la inconcina vista que me ofrece la ciudad,
paso algunas veces por lugares que no parecen estar allí,
los mantienen a flote un olor a pan y jazmín.
Sigo caminando por las angostas calles,
veo a las personas fugaces y ocupadas
tal vez los líos son las costumbres de sus vidas
y lo más probable es que no las vuelva a ver.
veo a las personas fugaces y ocupadas
tal vez los líos son las costumbres de sus vidas
y lo más probable es que no las vuelva a ver.
En eso noto entre las siluetas
que se acerca a mí una mujer distinta,
la miro a los ojos, me reflejan ternura,
me muestran su vida y su don de ser musa.
que se acerca a mí una mujer distinta,
la miro a los ojos, me reflejan ternura,
me muestran su vida y su don de ser musa.
En el crepúsculo se me dice que ella es mi destino
un largo viaje que tuve que recorrer llegó a su fin,
en un momento de eterna intimidad
porque ahí sentí el calor de sus besos.
un largo viaje que tuve que recorrer llegó a su fin,
en un momento de eterna intimidad
porque ahí sentí el calor de sus besos.
La flameante llama de un fuego sin encender,
un minuto eterno en el cual su sonrisa
también me hizo enloquecer,
cuando probé la cazumbre de su alma
y mi ilusión rebosó de amor.
un minuto eterno en el cual su sonrisa
también me hizo enloquecer,
cuando probé la cazumbre de su alma
y mi ilusión rebosó de amor.