Amartemisa
Poetisa
Nos miramos entre un jardín de nostalgias,
donde tus ojos me rozan la cara
con la mejor de tus pupilas,
esas que guardas para los días especiales
en el armario de las fiestas de guardar.
donde tus ojos me rozan la cara
con la mejor de tus pupilas,
esas que guardas para los días especiales
en el armario de las fiestas de guardar.
Nos miramos ardiendo entre la magia,
mientras la noche se cubre de luciérnagas intrigadas
volando al unísono en el espacio dormido,
que se crea presumido para disimular
el vacío que dejó el reloj averiado.
mientras la noche se cubre de luciérnagas intrigadas
volando al unísono en el espacio dormido,
que se crea presumido para disimular
el vacío que dejó el reloj averiado.
Nos miramos sin decirnos otra cosa,
con la nuez encallada en las gargantas
y sintiendo los fluidos serpenteando
desde el cuello hasta el ombligo, formando nudos
y asfixiando la paciencia de esperar a quererte.
con la nuez encallada en las gargantas
y sintiendo los fluidos serpenteando
desde el cuello hasta el ombligo, formando nudos
y asfixiando la paciencia de esperar a quererte.
Nos miramos, sin más ente que sentirte en mi pecho,
sin más intención que comerte en secreto
cuando todo se queda inerte alrededor
y ambos rozamos el éxtasis del silencio
servido en copas de plata, de este amor que nace lento.
sin más intención que comerte en secreto
cuando todo se queda inerte alrededor
y ambos rozamos el éxtasis del silencio
servido en copas de plata, de este amor que nace lento.
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