Julio...

Bastet*

Poeta adicto al portal
tiempo

Vacío,
sólo,
ni mi julio,
ni mañanas,
ni mi despertar,
ni tú mudo amor entre los verbos,
ni tus muslos, ni tu cara,
ni tus besos, ni tu sexo,
ni el aroma de los años,
ni el engaño,
ni tu vida, ni la mía
ni tus ojos -ay, tus ojos-
sólo carne,
sólo sin tus míseros misterios,
solo en julio,
solo en julio…
Francisco Lechuga Mejía




En ese redúndate julio alejado,
aquel de algunas lluvias,
el de la inconsciente angustia de tu huída,
y en él siguen levitando
las sombras de tu ausencia,
y no hay figura de tu espalda,
no hay palabras,
no hay ecos,
ni tu voz.
Tu inconsciente voz
que poseía el delito
de dejarme inmóvil.

Y aún no vienen después de tu ausencia
las frases que nunca admitiste,
las palabras que te dije en aquel mes,
cuando era julio,
y este se repite aunque pase el tiempo.

Parece de ayeres el seguir trayéndote a mí,
parece de tontos
regresar y añorarte como siempre,
aun en tu misma presencia,
mi manipulable ser
nunca quedaba en tierra
para que pudieras verme.
-Y no me viste-
-Y no entendiste-

Era tan factible decir algunas letras,
destilar de tu cadera la elocuencia de mis versos,
aunar a las cadenas de mi soledad tan sola
tu personalidad tan definitiva.

Nunca fue en mi alcance
alcanzarte a ti,
toda completa,
ni siquiera la mitad,
me quede escribiendo,
escribiéndote lo que aun sigues sin leer.



Disculpas por el atrevimiento.
Mi maestro y complice,
Francisco Lechuga Mejia.
 
entré de puntillas a leer este poema anoche, ya era tarde... y me pareció increíble esta "conversación"... hoy vengo a dejarte estrellas para que te acompañen mientras sigues escribiendo...
un fuerte abrazo,
silvia
 
Julio...

Se quedan añorando las cosas pasadas
como si fuera ayer que sucedieron
o bien como si apenas fueran a suceder...

Ya no hay más para vivir, sino el recuerdo
el calor de un tiempo entre nuestros tiempos,
el calor del verano quizá
entre los brazos del ser amado.

Un beso

Eugenio
 
entré de puntillas a leer este poema anoche, ya era tarde... y me pareció increíble esta "conversación"... hoy vengo a dejarte estrellas para que te acompañen mientras sigues escribiendo...
un fuerte abrazo,
silvia


Gracias por seguirme y ser tan linda conmigo,
un paso tras el otro,
seguimos escribiendo...


Gracias de verdad

 
En ocasiones, mi querida amiga y cómplice, la vista se nos llena de cosas que jamás hemos visto; eso es sentimiento, imaginacion...poesia tú lo retratas genial, eres magica querida amiga.

un verdadero encanto de Dama, eres un gran lujo sin duda.



Mi querido Quijote,
yo siempre siguiendo sus pasos
con admiracion y respeto.

Gracias por ser parte de todo esto.


UN abrazo enorme.
 
quedo impactado con tan maravilloso intercambio de versos, fantasías y bellas geometrías entre poemas y luces de multiples colores...

mi gran abrazo austral, bella poeta del norte

Ramiro
 
Faaaaaaaa... ¿y ahora? ¿cómo te digo?

"no hay palabras,
no hay ecos,"

tampoco mi voz
que tampoco te vería ni entendería
que se expresa en otros ladridos del espírutu éste,
para celebrar tanta elocuencia, magistrales afluencias y pluraridades de lo que hace escrita en éste Belleza.
Te fe li ci to
"Está que pela"
*****

Admirable inspiración, felicitaciones al Sr, Francisco Lechuga Mejía y mis aplausos.
 
Excelentes los dos versares amiga
tiene un cierre muy bueno me ha encantado
saludos cordiales y estrellas a tu obra
 
Me gusta este poema, le conte a pecador que me gusta y vine a leerlo nuevamente , te lo subo porque es muy bueno . estrellitas y un saludo desde mi tierra.

tiempo


Vacío,
sólo,
ni mi julio,
ni mañanas,
ni mi despertar,
ni tú mudo amor entre los verbos,
ni tus muslos, ni tu cara,
ni tus besos, ni tu sexo,
ni el aroma de los años,
ni el engaño,
ni tu vida, ni la mía
ni tus ojos -ay, tus ojos-
sólo carne,
sólo sin tus míseros misterios,
solo en julio,
solo en julio…
Francisco Lechuga Mejía




En ese redúndate julio alejado,
aquel de algunas lluvias,
el de la inconsciente angustia de tu huída,
y en él siguen levitando
las sombras de tu ausencia,
y no hay figura de tu espalda,
no hay palabras,
no hay ecos,
ni tu voz.
Tu inconsciente voz
que poseía el delito
de dejarme inmóvil.

Y aún no vienen después de tu ausencia
las frases que nunca admitiste,
las palabras que te dije en aquel mes,
cuando era julio,
y este se repite aunque pase el tiempo.

Parece de ayeres el seguir trayéndote a mí,
parece de tontos
regresar y añorarte como siempre,
aun en tu misma presencia,
mi manipulable ser
nunca quedaba en tierra
para que pudieras verme.
-Y no me viste-
-Y no entendiste-

Era tan factible decir algunas letras,
destilar de tu cadera la elocuencia de mis versos,
aunar a las cadenas de mi soledad tan sola
tu personalidad tan definitiva.

Nunca fue en mi alcance
alcanzarte a ti,
toda completa,
ni siquiera la mitad,
me quede escribiendo,
escribiéndote lo que aun sigues sin leer.



Disculpas por el atrevimiento.
Mi maestro y complice,
Francisco Lechuga Mejia.
 
Faaaaaaaa... ¿y ahora? ¿cómo te digo?

"no hay palabras,
no hay ecos,"

tampoco mi voz
que tampoco te vería ni entendería
que se expresa en otros ladridos del espírutu éste,
para celebrar tanta elocuencia, magistrales afluencias y pluraridades de lo que hace escrita en éste Belleza.
Te fe li ci to
"Está que pela"
*****

Admirable inspiración, felicitaciones al Sr, Francisco Lechuga Mejía y mis aplausos.




Es un verdadero lujo tener tus palabras en este lugar,
en verdad eres una persona que brilla por donde pasa,
gracias inmensas por cada palabra que me regalas.



Un abrazo gigante.

:)
 
Sublime, un verdadero placer leer tu obra, un abrazo
 
tiempo

Vacío,
sólo,
ni mi julio,
ni mañanas,
ni mi despertar,
ni tú mudo amor entre los verbos,
ni tus muslos, ni tu cara,
ni tus besos, ni tu sexo,
ni el aroma de los años,
ni el engaño,
ni tu vida, ni la mía
ni tus ojos -ay, tus ojos-
sólo carne,
sólo sin tus míseros misterios,
solo en julio,
solo en julio…
Francisco Lechuga Mejía




En ese redúndate julio alejado,
aquel de algunas lluvias,
el de la inconsciente angustia de tu huída,
y en él siguen levitando
las sombras de tu ausencia,
y no hay figura de tu espalda,
no hay palabras,
no hay ecos,
ni tu voz.
Tu inconsciente voz
que poseía el delito
de dejarme inmóvil.

Y aún no vienen después de tu ausencia
las frases que nunca admitiste,
las palabras que te dije en aquel mes,
cuando era julio,
y este se repite aunque pase el tiempo.

Parece de ayeres el seguir trayéndote a mí,
parece de tontos
regresar y añorarte como siempre,
aun en tu misma presencia,
mi manipulable ser
nunca quedaba en tierra
para que pudieras verme.
-Y no me viste-
-Y no entendiste-

Era tan factible decir algunas letras,
destilar de tu cadera la elocuencia de mis versos,
aunar a las cadenas de mi soledad tan sola
tu personalidad tan definitiva.

Nunca fue en mi alcance
alcanzarte a ti,
toda completa,
ni siquiera la mitad,
me quede escribiendo,
escribiéndote lo que aun sigues sin leer.



Disculpas por el atrevimiento.
Mi maestro y complice,
Francisco Lechuga Mejia.
bello poema muy original, placer leerte guapa
 
Y aún no vienen después de tu ausencia
las frases que nunca admitiste,
las palabras que te dije en aquel mes,
cuando era julio,
y este se repite aunque pase el tiempo.

Una bella perla de tu caudal mi querida amiga. Un placer leerte. Besos con cariño.
 

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