sweetestgirl
Poeta recién llegado
Mi pasado algo que nunca cae en el olvido, todo lo anteriormente vivido me quita el sentido. Son tantas cosas las que pasan día a día, de un segundo a otro se me fue por completo la vida.
Recuerdo en la penumbra de mi habitación, arrodillada, desconsolada sin ninguna salvación; tiempos en los que amaba a un ser despreciable, tiempos en los que mi vida no parecía tan lamentable. Recuerdo todos esos besos tan dulces que me dabas, y que ahora me parecen lacerantes como si me clavasen mil dagas. Son tiempos en los que era feliz a tu lado, tiempos en los que todo mi mundo por ti habría dado, pero tu ahora solo formas parte de mi pasado un pasado, como antes he dicho, ya olvidado.
Aun en mi mullida cama noto tu esencia, siento la sombra de tu presencia. Tu mirada esquiva pero enamorada, después de todo lo que me has echo después de todo el daño que me has causado, vienes aquí a mi habitación, arrepentido y arrodillado, pidiendo una segunda oportunidad que yo me siento tentada a aceptar.
Giro la cabeza sin más, sin una palabra mediar. Un sollozo sale de mi boca sin querer, una punzada arremete a todo mí ser. Tengo ganas de morir desangrada, tengo ganas de ahogarme con mis lágrimas.
El dolor puedo saborear, el amor puedo tan solo rozar, el amor de un hombre que en el infierno debería estar. Escucho no paro de escuchar esas canciones que ponías en tu coche sin parar, esas canciones que ahora mismo me hacen llorar, y una y otra vez recordar esas noches de pasión que pasamos juntos en la oscuridad.
Te acercas yo estoy esquiva escurridiza, pero conforme tus dedos rozan mi piel, la locura me invade tu calor me daña y un mundo de emociones me abre. Cada beso que tu me estas dando, una lagrima estoy soltando, cada dedo que mi piel esta rozando, un alarido de placer estoy gritando.
Me siento tan sucia al dejarme tocar por un ser como tu, un ser que si vuelvo con el viviré en la mas pura esclavitud.
Un fuerte viento invernal me despierta de este delirio infernal un sueño donde tu...volvías y te volvía a amar. Pero e vuelto a la realidad yo estoy sola, nada mas. No te tengo a mi lado y rezo por esto siga como a acabado. Sin ti a mi lado, sin el hombre al que siempre e deseado lejos, enterrado junto a mi pasado.
Me siento atada a ti, me siento encadenada al sufrir al malvivir. Solamente quiero olvidarte y dar a este amor su fin, solamente quiero sepultar todo el dolor y el rencor lejos de aquí.
Mi cuerpo es la tumba del dolor y cada recuerdo que tengo de tu amor es un clavo mas para guarda bien dentro el rencor. Necesito una botella de ron, para emborracharme y perder la razón, para olvidar poco a poco el dolor, para borrar todo rastro de tu amor.
¡Pero no! Debo ser fuerte hacer frente a la tentación, dejarme de gilipolleces y volver a mi vida anterior. Mi vida antes de que me encontrase con tu corazón. Me tapo los ojos en esta humilde habitación, me tapo los ojos para no ver tu ser esclarecedor, si lo veo volveré a caer en la tentación de darte mi amor. Y no quiero no.
Aunque muera desangrada de tanto dolor, juro ante Dios que nunca volveré a probar tu pasión, a saborear tu amor, a desear tu falsa predilección. Por eso me quedo sentada en esta tétrica y fría habitación, donde albergo tantos recuerdos amargos y llenos de traición. Aguantando sobre mis hombros todo el peso del dolor, pero aun asi aguantando la tentación.
Recuerdo en la penumbra de mi habitación, arrodillada, desconsolada sin ninguna salvación; tiempos en los que amaba a un ser despreciable, tiempos en los que mi vida no parecía tan lamentable. Recuerdo todos esos besos tan dulces que me dabas, y que ahora me parecen lacerantes como si me clavasen mil dagas. Son tiempos en los que era feliz a tu lado, tiempos en los que todo mi mundo por ti habría dado, pero tu ahora solo formas parte de mi pasado un pasado, como antes he dicho, ya olvidado.
Aun en mi mullida cama noto tu esencia, siento la sombra de tu presencia. Tu mirada esquiva pero enamorada, después de todo lo que me has echo después de todo el daño que me has causado, vienes aquí a mi habitación, arrepentido y arrodillado, pidiendo una segunda oportunidad que yo me siento tentada a aceptar.
Giro la cabeza sin más, sin una palabra mediar. Un sollozo sale de mi boca sin querer, una punzada arremete a todo mí ser. Tengo ganas de morir desangrada, tengo ganas de ahogarme con mis lágrimas.
El dolor puedo saborear, el amor puedo tan solo rozar, el amor de un hombre que en el infierno debería estar. Escucho no paro de escuchar esas canciones que ponías en tu coche sin parar, esas canciones que ahora mismo me hacen llorar, y una y otra vez recordar esas noches de pasión que pasamos juntos en la oscuridad.
Te acercas yo estoy esquiva escurridiza, pero conforme tus dedos rozan mi piel, la locura me invade tu calor me daña y un mundo de emociones me abre. Cada beso que tu me estas dando, una lagrima estoy soltando, cada dedo que mi piel esta rozando, un alarido de placer estoy gritando.
Me siento tan sucia al dejarme tocar por un ser como tu, un ser que si vuelvo con el viviré en la mas pura esclavitud.
Un fuerte viento invernal me despierta de este delirio infernal un sueño donde tu...volvías y te volvía a amar. Pero e vuelto a la realidad yo estoy sola, nada mas. No te tengo a mi lado y rezo por esto siga como a acabado. Sin ti a mi lado, sin el hombre al que siempre e deseado lejos, enterrado junto a mi pasado.
Me siento atada a ti, me siento encadenada al sufrir al malvivir. Solamente quiero olvidarte y dar a este amor su fin, solamente quiero sepultar todo el dolor y el rencor lejos de aquí.
Mi cuerpo es la tumba del dolor y cada recuerdo que tengo de tu amor es un clavo mas para guarda bien dentro el rencor. Necesito una botella de ron, para emborracharme y perder la razón, para olvidar poco a poco el dolor, para borrar todo rastro de tu amor.
¡Pero no! Debo ser fuerte hacer frente a la tentación, dejarme de gilipolleces y volver a mi vida anterior. Mi vida antes de que me encontrase con tu corazón. Me tapo los ojos en esta humilde habitación, me tapo los ojos para no ver tu ser esclarecedor, si lo veo volveré a caer en la tentación de darte mi amor. Y no quiero no.
Aunque muera desangrada de tanto dolor, juro ante Dios que nunca volveré a probar tu pasión, a saborear tu amor, a desear tu falsa predilección. Por eso me quedo sentada en esta tétrica y fría habitación, donde albergo tantos recuerdos amargos y llenos de traición. Aguantando sobre mis hombros todo el peso del dolor, pero aun asi aguantando la tentación.
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