Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era chico pero entendía
cuando mis padres peleaban,
no importaba la hora del día
muy enojados estaban.
Todo estaba empeorando
y al entrar en su habitación,
sus valijas estaba armando
para partir con resignación.
¿Por qué lloras papito?
Le pregunte sorprendido,
no te preocupes hijito
es solo un mal entendido.
Después de esa tarde gris
nunca más lo volví a ver,
se que se fue del país
y ansío verlo volver.
Mi mamá muy preocupada
los dos lugares quiso ocupar,
pero lo que a mi me faltaba
era un padre para jugar.
El de lejos me mandaba
cartas y mucho dinero,
pero con eso no bastaba
yo lo quería entero.
Los dos rehicieron su vida
y fueron afortunados,
yo no tuve esa salida
tuve padres separados.
Hoy quisiera dejarles
este mensaje con cariño,
por problemas de grandes
no hagan sufrir a un niño.