***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Cristales rotos.
Cuando desperté sólo había ahí
fotografías y recuerdos rotos,
pedazos del alma entre lamentos
y palabras esclavas que viví.
Tus poesías no son más que azul,
color melancolía entre mi mar
de espumas blancas de llorar;
colores de los cuadros en el baúl.
En la fabula ha salido el bueno mal
y ha terminado por lejos saltar.
Cuan dulce tortura fue el amar
al que regala sus labios en plural.
Mira esa libélula violeta y plata
que estrella su cabeza en la campana;
cárcel transparente pero insana,
cómo la de mi mente que me aparta.
Ella quiere salir de ahí ahora
y yo también quiero alejarme,
volver a ser libre sin quejarme;
sola y vagante entre luz y sombra.
Una lágrima me rueda en la mejilla,
será mejor que la seque y siga;
y que olvide tu palabra que castiga
mi silencio hecho de arcilla.
Vete libélula vuela libre ya así;
no te quedes, vuela a sitios remotos
que yo recogeré los cristales rotos
y después me marcharé de aquí.
Cuando desperté sólo había ahí
fotografías y recuerdos rotos,
pedazos del alma entre lamentos
y palabras esclavas que viví.
Tus poesías no son más que azul,
color melancolía entre mi mar
de espumas blancas de llorar;
colores de los cuadros en el baúl.
En la fabula ha salido el bueno mal
y ha terminado por lejos saltar.
Cuan dulce tortura fue el amar
al que regala sus labios en plural.
Mira esa libélula violeta y plata
que estrella su cabeza en la campana;
cárcel transparente pero insana,
cómo la de mi mente que me aparta.
Ella quiere salir de ahí ahora
y yo también quiero alejarme,
volver a ser libre sin quejarme;
sola y vagante entre luz y sombra.
Una lágrima me rueda en la mejilla,
será mejor que la seque y siga;
y que olvide tu palabra que castiga
mi silencio hecho de arcilla.
Vete libélula vuela libre ya así;
no te quedes, vuela a sitios remotos
que yo recogeré los cristales rotos
y después me marcharé de aquí.
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