Amartemisa
Poetisa
El cielo y la tierra jugaban al póker,
cuando escucharon de nuevo un grito.
Otra partida a medias,
otra muerte.
La tierra arropaba un cadáver
y otro, y otro más,
niños inocentes,
mujeres maltratadas,
ancianos desgastados,
enfermos, imprudentes.
El cielo los recibía en su suerte,
los que murieron naturales,
los que mataron sin motivo,
los que tenían prisa por vivir,
los que creyeron mejor morir que vivir
y los que morían por estúpidas ideas.
Muerte, mucha muerte,
cada día un inocente.
Muerte, muerte, que mueran,
pero que mueran las guerras,
que muera la avaricia, el egoísmo,
que mueran las falsas ideas,
que muera la injusticia, la violencia,
que se muera la misma muerte.
Vida, mucha vida.
Dejad que el cielo y la tierra
jueguen tranquilos su partida.
cuando escucharon de nuevo un grito.
Otra partida a medias,
otra muerte.
La tierra arropaba un cadáver
y otro, y otro más,
niños inocentes,
mujeres maltratadas,
ancianos desgastados,
enfermos, imprudentes.
El cielo los recibía en su suerte,
los que murieron naturales,
los que mataron sin motivo,
los que tenían prisa por vivir,
los que creyeron mejor morir que vivir
y los que morían por estúpidas ideas.
Muerte, mucha muerte,
cada día un inocente.
Muerte, muerte, que mueran,
pero que mueran las guerras,
que muera la avaricia, el egoísmo,
que mueran las falsas ideas,
que muera la injusticia, la violencia,
que se muera la misma muerte.
Vida, mucha vida.
Dejad que el cielo y la tierra
jueguen tranquilos su partida.
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