José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Haces... deshaces.
Entras en los filamentos de mi piel.
y ordenas mis despeinados cilios.
En tu afán de ordenar mi cuerpo
sacas a la luz
mi clave de sol,
la que rige los cinco dedos
de mi pentagrama
sobre tu erecta partitura.
Notas
Notas?
El diapasón no marca movimientos
Determina tiempos, temblores.
Temblaria mi voz
en el cincel tu nombre
espontáneo,
en mis labios.
En el mareo corpóreo...
Sinfonía de orgasmos
En cuatro actos
Tocata
Fuga nocturna.
Ventanas,
casa abierta, húmeda.
Relajada piel caliente,
rezuma calderas
y sorbe el caldo
de estas tardes de invierno
Haces... deshaces.
Derogas la orden
de ordenar mi cuerpo.
Entras en los filamentos de mi piel.
y ordenas mis despeinados cilios.
En tu afán de ordenar mi cuerpo
sacas a la luz
mi clave de sol,
la que rige los cinco dedos
de mi pentagrama
sobre tu erecta partitura.
Notas
Notas?
El diapasón no marca movimientos
Determina tiempos, temblores.
Temblaria mi voz
en el cincel tu nombre
espontáneo,
en mis labios.
En el mareo corpóreo...
Sinfonía de orgasmos
En cuatro actos
Tocata
Fuga nocturna.
Ventanas,
casa abierta, húmeda.
Relajada piel caliente,
rezuma calderas
y sorbe el caldo
de estas tardes de invierno
Haces... deshaces.
Derogas la orden
de ordenar mi cuerpo.
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