K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Para qué mentir,
él esta conmigo,
me reaviva cuando pienso
que todo está perdido.
No acepta que me rinda,
toma mi mano y nadie lo nota
me sigue así no lo quiera,
escucha mis poemas
aunque no los entienda.
Limpia mis lágrimas con sus palabras,
me acompaña en siglos
de nostalgia condensada,
juntos afrontamos la lluvia de tristezas,
cuida mis resfriados de pasado y ausencia.
No puedo mentir.
El está conmigo.
Me ha regalado respiración
cuando me faltaba,
me ha dado ánimos cuando nadie creía.
Y en noches de luna solitaria,
nos encerramos entre tanta gente
entre cafés y conversaciones,
me cuenta sus problemas ficticios
después de hallar solución para los míos.
Me recrimina el desenfrenado consumo de cigarrillo
y no me deja dormir mientras estudio.
Y bueno...
en ciertos amaneceres se mantiene a mi lado,
cuando no lo espero, me acaricia suavemente
conoce, intuye, invade mis secretos.
Y entre esa mezcla de pasión y de ternura,
donde el cielo no está lejos
y la tierra resulta chica,
purifico mis instantes eternos
los reinvento en sus labios,
les doy nombres nuevos.
Sería absurdo mentir,
sí... estoy con él,
así sea un recuerdo
y sólo yo lo vea
y sólo yo lo sienta,
no sé si alucino o deliro,
sólo entiendo que aún seguís conmigo,
que a pesar del tiempo, ¡no te borras!
que a pesar del sufrimiento, ¡no te has ido!
o por lo menos, esa parte franca y clara que conocí,
ese sitio que fue mío
y que perdí ...
es tu recuerdo quien da vida para luego quitarla...
él esta conmigo,
me reaviva cuando pienso
que todo está perdido.
No acepta que me rinda,
toma mi mano y nadie lo nota
me sigue así no lo quiera,
escucha mis poemas
aunque no los entienda.
Limpia mis lágrimas con sus palabras,
me acompaña en siglos
de nostalgia condensada,
juntos afrontamos la lluvia de tristezas,
cuida mis resfriados de pasado y ausencia.
No puedo mentir.
El está conmigo.
Me ha regalado respiración
cuando me faltaba,
me ha dado ánimos cuando nadie creía.
Y en noches de luna solitaria,
nos encerramos entre tanta gente
entre cafés y conversaciones,
me cuenta sus problemas ficticios
después de hallar solución para los míos.
Me recrimina el desenfrenado consumo de cigarrillo
y no me deja dormir mientras estudio.
Y bueno...
en ciertos amaneceres se mantiene a mi lado,
cuando no lo espero, me acaricia suavemente
conoce, intuye, invade mis secretos.
Y entre esa mezcla de pasión y de ternura,
donde el cielo no está lejos
y la tierra resulta chica,
purifico mis instantes eternos
los reinvento en sus labios,
les doy nombres nuevos.
Sería absurdo mentir,
sí... estoy con él,
así sea un recuerdo
y sólo yo lo vea
y sólo yo lo sienta,
no sé si alucino o deliro,
sólo entiendo que aún seguís conmigo,
que a pesar del tiempo, ¡no te borras!
que a pesar del sufrimiento, ¡no te has ido!
o por lo menos, esa parte franca y clara que conocí,
ese sitio que fue mío
y que perdí ...
es tu recuerdo quien da vida para luego quitarla...
::