Ave Primaveral
Sé que transitas por el sendero de la vida
Que te brinda compañía la experiencia, tu mejor amiga
Te sonríe la suerte cual buen espaldarazo
Y la belleza te hunde profunda en su regazo
Hipnotizas al mar con tu bello canto
Haciendo de él tu juguete y tu campo
Confusión traes al cielo con el arcoiris de tu cuerpo
Adueñándote de él sin malicia ni revuelo
Te mira el sol con envidia innata
Iluminándote obligado en triste sonata
El viento es mero placer para ti
Rivales ante la intimidante presencia de abril
El mundo es tu patio, el infinito tu afán
Lo buscas errante, para ti no existe mal
No hay límite en la rutina de tu tedioso andar
Dueña eres tú hasta del más profundo coral
Por eso con temor me acerco ante usted
Ya que entre espinas busqué y busqué
Remedio de mis males eres para mí
Manantial de alivios cual rosas carmesí
Encarecidamente ante usted despojo mi ansias
Me revelo limpia, no queda en mi una mancha
Para pedirle a usted un llorado favor
Porque mi carga se lleva mejor entre dos
Que si alguna vez en las casualidades de la vida
Se encuentra usted la pobre alma mía
Dígale por favor que vuelva a mí
Que mi cuerpo solo no puede andar así
Dígale a mi corazón desaparecido y traidor
Que en su más profundo escondite lo encontaré yo
Desgarraré montes, dividiré mares
No me detendrá ni aquel ni los tales
Dígale usted, dígale así
Que si para usted no hay límites
Tampoco los habrá para mí
Dígale a los tantos que me hicieron sufrir
Que en la tormenta de mis llantos los habré de hundir
Dígale a la tierra y su derredor
Que fueron complices con mi alma y corazón
Juntos se unieron en un mismo mal
A esconderse de mi sin nada junto al mar
Al azar quisieronn echar mi suerte
Un poco más y hasta me ofrecen la muerte
A la alegría dígale que su espalda me dio
Cuando casi de rodillas ayuda le pedi yo
La luna se cansó de reirse de mí
Cuando amores busqué entre vino y candil
La sombra de mi techo conoce mis secretos
Mi cama regada sabe de mis hechos
Le susurran al aire cual chisme jugoso
Levantando calumnias, cual silencio misterioso
Mis fuerzas se las llevó la brisa de verano
A veces las siento como fuerte fuetazo
Pero se reusan a venir hacía mi
¿Podría decírles esto así?
Dígale usted, señora de los aires
Dígale por favor, ayúdeme con mis males
Dígale usted, oh, criatura celestial
Mi ángel guardián, ave primaveral
Sé que transitas por el sendero de la vida
Que te brinda compañía la experiencia, tu mejor amiga
Te sonríe la suerte cual buen espaldarazo
Y la belleza te hunde profunda en su regazo
Hipnotizas al mar con tu bello canto
Haciendo de él tu juguete y tu campo
Confusión traes al cielo con el arcoiris de tu cuerpo
Adueñándote de él sin malicia ni revuelo
Te mira el sol con envidia innata
Iluminándote obligado en triste sonata
El viento es mero placer para ti
Rivales ante la intimidante presencia de abril
El mundo es tu patio, el infinito tu afán
Lo buscas errante, para ti no existe mal
No hay límite en la rutina de tu tedioso andar
Dueña eres tú hasta del más profundo coral
Por eso con temor me acerco ante usted
Ya que entre espinas busqué y busqué
Remedio de mis males eres para mí
Manantial de alivios cual rosas carmesí
Encarecidamente ante usted despojo mi ansias
Me revelo limpia, no queda en mi una mancha
Para pedirle a usted un llorado favor
Porque mi carga se lleva mejor entre dos
Que si alguna vez en las casualidades de la vida
Se encuentra usted la pobre alma mía
Dígale por favor que vuelva a mí
Que mi cuerpo solo no puede andar así
Dígale a mi corazón desaparecido y traidor
Que en su más profundo escondite lo encontaré yo
Desgarraré montes, dividiré mares
No me detendrá ni aquel ni los tales
Dígale usted, dígale así
Que si para usted no hay límites
Tampoco los habrá para mí
Dígale a los tantos que me hicieron sufrir
Que en la tormenta de mis llantos los habré de hundir
Dígale a la tierra y su derredor
Que fueron complices con mi alma y corazón
Juntos se unieron en un mismo mal
A esconderse de mi sin nada junto al mar
Al azar quisieronn echar mi suerte
Un poco más y hasta me ofrecen la muerte
A la alegría dígale que su espalda me dio
Cuando casi de rodillas ayuda le pedi yo
La luna se cansó de reirse de mí
Cuando amores busqué entre vino y candil
La sombra de mi techo conoce mis secretos
Mi cama regada sabe de mis hechos
Le susurran al aire cual chisme jugoso
Levantando calumnias, cual silencio misterioso
Mis fuerzas se las llevó la brisa de verano
A veces las siento como fuerte fuetazo
Pero se reusan a venir hacía mi
¿Podría decírles esto así?
Dígale usted, señora de los aires
Dígale por favor, ayúdeme con mis males
Dígale usted, oh, criatura celestial
Mi ángel guardián, ave primaveral