Puedo escucharte amor, detrás de los rincones;
en esos pasos suaves que juegan entre sombras,
en la mirada oculta del silencio dormido,
que roza la textura de mis manos cansadas.
Puedo sentir amor, en la imagen perdida,
oculto aquel adiós, rozando nuestros labios;
desprendida tibieza, cual hálito de vida,
tenue brillo de luz de un pábilo que arde.
Amor, puedo escucharte, con mis ojos cerrados,
en el eco que emana de un canto solitario,
puedo escucharte así, sin temor en los labios,
en la pluma que escribe, mientras lloran las manos.
Puedo sentir amor, que siempre equivocamos,
los caminos que cruzan, los signos que dejamos,
y nos quedamos solos, con los sueños quebrados,
juntando las miradas, que caen de los párpados,
comparando su brillo con la luz de la tarde.
Puedo saber amor, cuánto cuesta el olvido;
valor en el silencio, un corazón vacío,
las huellas que quedaron al borde del camino,
la sombra de una tarde, el llanto que vertimos.
Nos quedamos amor, como hoja de otoño;
desprendida, sin sol, rodando sin retorno,
comparando las tardes, inmersa entre las sombras,
esperando aquel día, el último de otoño.
en esos pasos suaves que juegan entre sombras,
en la mirada oculta del silencio dormido,
que roza la textura de mis manos cansadas.
Puedo sentir amor, en la imagen perdida,
oculto aquel adiós, rozando nuestros labios;
desprendida tibieza, cual hálito de vida,
tenue brillo de luz de un pábilo que arde.
Amor, puedo escucharte, con mis ojos cerrados,
en el eco que emana de un canto solitario,
puedo escucharte así, sin temor en los labios,
en la pluma que escribe, mientras lloran las manos.
Puedo sentir amor, que siempre equivocamos,
los caminos que cruzan, los signos que dejamos,
y nos quedamos solos, con los sueños quebrados,
juntando las miradas, que caen de los párpados,
comparando su brillo con la luz de la tarde.
Puedo saber amor, cuánto cuesta el olvido;
valor en el silencio, un corazón vacío,
las huellas que quedaron al borde del camino,
la sombra de una tarde, el llanto que vertimos.
Nos quedamos amor, como hoja de otoño;
desprendida, sin sol, rodando sin retorno,
comparando las tardes, inmersa entre las sombras,
esperando aquel día, el último de otoño.
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