Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El alivio de los amores
deja un vacío similar
a sus perturbaciones,
en mi destino podía leerse:
El futuro no es nada,
hay que tener cuidado
con lo que viene atrás.
Bajo las nubes grises
que estaban en su hora ,
la luminosidad del día metamorfoseó
en su propia imagen,
la vez que esperábamos la aurora.
Por cada nube en el cielo
se opacaba la ilusión,
tomaba entonces en las
manos sensibles una luz:
El suspiro de mi alma
al choque con su espíritu.
El corazón entonces
tendría la forma de la creación
que se formó en pedazos,
era el sentimiento
en un vacío.
deja un vacío similar
a sus perturbaciones,
en mi destino podía leerse:
El futuro no es nada,
hay que tener cuidado
con lo que viene atrás.
Bajo las nubes grises
que estaban en su hora ,
la luminosidad del día metamorfoseó
en su propia imagen,
la vez que esperábamos la aurora.
Por cada nube en el cielo
se opacaba la ilusión,
tomaba entonces en las
manos sensibles una luz:
El suspiro de mi alma
al choque con su espíritu.
El corazón entonces
tendría la forma de la creación
que se formó en pedazos,
era el sentimiento
en un vacío.
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