Porque tu pasó fue fugaz,
Y nuestro tiempo falaz.
Porque ocupaste mí tiempo,
Y llenaste mi espacio.
Porque me destruiste,
Y me construiste.
Porque tu lumbre apago mi frio.
Y tu voz ahogó mi silencio.
Cuando emprendas tu partida,
Tu silla quedara vacía,
Y mi alma quedara hundida.
Al saber que algún día,
Mi imagen quedara extinguida.
Y te diré adiós,
Con la cara tiznada,
Los ojos desteñidos
Y la sonrisa desvanecida.
Fingiendo comprensión,
Pero sintiendo una procesión.
Así, será mi despedida,
Porque con ella curaste mi herida.