Almellalli-xochitl
Gris Martín del Campo
Haz sentido como la tristeza,
seduce a tus lágrimas ingenuas,
las provoca con sutileza,
enviándolas, al mar de las penas.
Digna aliada del sufrimiento,
fiel amante de la aflicción,
se refugia en el pensamiento,
logrando inquietar a la razón.
Aniquila a tu desvalida esperanza,
con afiladas dagas de desilusión,
aumenta la angustia y la nostalgia,
arrojándote al valle de desesperación.
Elige como rehén a la fe extraviada,
que se aleja cuando dejamos de creer,
y en el tiempo deja aprisionada,
las ganas de no dejarse vencer.
Mutila tus últimas fantasías,
que esperan con inmensa ansiedad,
que por fin les llegue el día,
en el que ella les conceda piedad.
seduce a tus lágrimas ingenuas,
las provoca con sutileza,
enviándolas, al mar de las penas.
Digna aliada del sufrimiento,
fiel amante de la aflicción,
se refugia en el pensamiento,
logrando inquietar a la razón.
Aniquila a tu desvalida esperanza,
con afiladas dagas de desilusión,
aumenta la angustia y la nostalgia,
arrojándote al valle de desesperación.
Elige como rehén a la fe extraviada,
que se aleja cuando dejamos de creer,
y en el tiempo deja aprisionada,
las ganas de no dejarse vencer.
Mutila tus últimas fantasías,
que esperan con inmensa ansiedad,
que por fin les llegue el día,
en el que ella les conceda piedad.
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