Algo queda entre tus dedos, entre tus uñas,
rastros de mi escencia, de la piel de mi espalda.
No crees, pero es cierto, el amor tambien es deseo,
es nostalgia, es pudor licuado en lujuria.
La batalla no termina fuera de sabanas, inicia,
con esa mirada de cansancio, saciada,
se dislumbra la esencia del motivo de estar juntos,
amor, sólo e indescriptible amor.
Tus pasos dejan de ser los mismos,
se vuelven huella en mi, en ti,
dejan de plasmarse en el suelo, vuelan.
La risa se vuelve honesta, no irónica,
es menos presente, pero con más sustancia.
De verdad, hay tantos rastros, y sólo encuentro uno,
a ti y a mi abrazados mirando el espejo,
como quien mira un reflejo infinito.
rastros de mi escencia, de la piel de mi espalda.
No crees, pero es cierto, el amor tambien es deseo,
es nostalgia, es pudor licuado en lujuria.
La batalla no termina fuera de sabanas, inicia,
con esa mirada de cansancio, saciada,
se dislumbra la esencia del motivo de estar juntos,
amor, sólo e indescriptible amor.
Tus pasos dejan de ser los mismos,
se vuelven huella en mi, en ti,
dejan de plasmarse en el suelo, vuelan.
La risa se vuelve honesta, no irónica,
es menos presente, pero con más sustancia.
De verdad, hay tantos rastros, y sólo encuentro uno,
a ti y a mi abrazados mirando el espejo,
como quien mira un reflejo infinito.