Muñequita descolorida

Amartemisa

Poetisa
Voy tejiendo telarañas de ilusiones,
trocitos de cristales en mi pecho
que se han quedado ya sin nombre,
tu boca, mi lengua, tus manos, mis dedos,
voy tejiendo tus recuerdos, refunfuñada.

Y destinto mi afonía con las palabras mudas
que se quedaron sin funda en medio de la nada,
muñequita desarmada, que ríes sin contemplaciones.
Un nudo gris en el cuello bajo mis labios,
que ya no son de nadie, libre, rota, enredada.

Y llega la araña a comerse el color de mi cuerpo,
me sangra por dentro y se cambia el tono,
que no sabe si es tirando a blanco o a negro.
Se enferma, se latiga el tormento despeinado,
esos pelos que se me han quedado, ¡qué vergüenza!

Sigue la tortura, sigue el día y sigo echando leña,
me tizna la ceniza de los días tan tristes que he pasado.
Vaya infierno que he tenido entre mis manos,
ya no importan mis colores, qué me importa si roja,
blanca o negra, ya estoy descolorida y profanada.

Pero aquí sigo, de pie y de mala espina,
sonriendo, eso sí, si en el fondo soy divina,
miro adelante que es más divertido que quedarse
jugando a las cartas sin nada que apostarse.
Se entromete la esperanza, ¿qué se habrá creído ésta?

Irónicas mis palabras, irónica mi nostalgia,
descolorida mi vida, mi alma, mi magia.
No importa, ya miro adelante, no importa nada de nada.
Mañana haré las maletas escalando el riesgo
y me iré desnuda y libremente reencarnada.
 
Voy tejiendo telarañas de ilusiones,
trocitos de cristales en mi pecho
que se han quedado ya sin nombre,
tu boca, mi lengua, tus manos, mis dedos,
voy tejiendo tus recuerdos, refunfuñada.

Y destinto mi afonía con las palabras mudas
que se quedaron sin funda en medio de la nada,
muñequita desarmada, que ríes sin contemplaciones.
Un nudo gris en el cuello bajo mis labios,
que ya no son de nadie, libre, rota, enredada.

Y llega la araña a comerse el color de mi cuerpo,
me sangra por dentro y se cambia el tono,
que no sabe si es tirando a blanco o a negro.
Se enferma, se latiga el tormento despeinado,
esos pelos que se me han quedado, ¡qué vergüenza!

Sigue la tortura, sigue el día y sigo echando leña,
me tizna la ceniza de los días tan tristes que he pasado.
Vaya infierno que he tenido entre mis manos,
ya no importan mis colores, qué me importa si roja,
blanca o negra, ya estoy descolorida y profanada.

Pero aquí sigo, de pie y de mala espina,
sonriendo, eso sí, si en el fondo soy divina,
miro adelante que es más divertido que quedarse
jugando a las cartas sin nada que apostarse.
Se entromete la esperanza, ¿qué se habrá creído ésta?

Irónicas mis palabras, irónica mi nostalgia,
descolorida mi vida, mi alma, mi magia.
No importa, ya miro adelante, no importa nada de nada.
Mañana haré las maletas escalando el riesgo
y me iré desnuda y libremente reencarnada.[/quote]

Clara, hermoso tu poema, he subrayado los versos que más me han impactado o los que más me identifican de alguna manera, sencillamente me encantó, a pesar que brota tristeza de cada verso, el final destella en esperanza o quizá un nuevo comienzo. Mis felicitaciones y estrellas super merecidas.

Saludos de Caballero

Muchas gracias mi caballero.
es un enorme placer encontrarte.
Cuando te veo de nuevo, una y otra vez
en mis versos, te voy cogiendo más y más cariño.
Agradezco mucho que estés siempre tan cerca,
das calor a mis letras.

Un beso.
 
Voy tejiendo telarañas de ilusiones,
trocitos de cristales en mi pecho
que se han quedado ya sin nombre,
tu boca, mi lengua, tus manos, mis dedos,
voy tejiendo tus recuerdos, refunfuñada.

Y destinto mi afonía con las palabras mudas
que se quedaron sin funda en medio de la nada,
muñequita desarmada, que ríes sin contemplaciones.
Un nudo gris en el cuello bajo mis labios,
que ya no son de nadie, libre, rota, enredada.

Y llega la araña a comerse el color de mi cuerpo,
me sangra por dentro y se cambia el tono,
que no sabe si es tirando a blanco o a negro.
Se enferma, se latiga el tormento despeinado,
esos pelos que se me han quedado, ¡qué vergüenza!

Sigue la tortura, sigue el día y sigo echando leña,
me tizna la ceniza de los días tan tristes que he pasado.
Vaya infierno que he tenido entre mis manos,
ya no importan mis colores, qué me importa si roja,
blanca o negra, ya estoy descolorida y profanada.

Pero aquí sigo, de pie y de mala espina,
sonriendo, eso sí, si en el fondo soy divina,
miro adelante que es más divertido que quedarse
jugando a las cartas sin nada que apostarse.
Se entromete la esperanza, ¿qué se habrá creído ésta?

Irónicas mis palabras, irónica mi nostalgia,
descolorida mi vida, mi alma, mi magia.
No importa, ya miro adelante, no importa nada de nada.
Mañana haré las maletas escalando el riesgo
y me iré desnuda y libremente reencarnada.


Querida y mil veces soñada tu Clara luz...
Todos los colores que buscas, dormitan desde tiempo en algún cajón del arcoiris, mientras, los pinceles esperan su momento de mas gloria sobre tu lienzo.

Te quiero con el alma de mi alma.
 
Te quedo bueno,un placer leerte y te mando un abrazo
 
Voy tejiendo telarañas de ilusiones,
trocitos de cristales en mi pecho
que se han quedado ya sin nombre,
tu boca, mi lengua, tus manos, mis dedos,
voy tejiendo tus recuerdos, refunfuñada.

Y destinto mi afonía con las palabras mudas
que se quedaron sin funda en medio de la nada,
muñequita desarmada, que ríes sin contemplaciones.
Un nudo gris en el cuello bajo mis labios,
que ya no son de nadie, libre, rota, enredada.

Y llega la araña a comerse el color de mi cuerpo,
me sangra por dentro y se cambia el tono,
que no sabe si es tirando a blanco o a negro.
Se enferma, se latiga el tormento despeinado,
esos pelos que se me han quedado, ¡qué vergüenza!

Sigue la tortura, sigue el día y sigo echando leña,
me tizna la ceniza de los días tan tristes que he pasado.
Vaya infierno que he tenido entre mis manos,
ya no importan mis colores, qué me importa si roja,
blanca o negra, ya estoy descolorida y profanada.

Pero aquí sigo, de pie y de mala espina,
sonriendo, eso sí, si en el fondo soy divina,
miro adelante que es más divertido que quedarse
jugando a las cartas sin nada que apostarse.
Se entromete la esperanza, ¿qué se habrá creído ésta?

Irónicas mis palabras, irónica mi nostalgia,
descolorida mi vida, mi alma, mi magia.
No importa, ya miro adelante, no importa nada de nada.
Mañana haré las maletas escalando el riesgo
y me iré desnuda y libremente reencarnada.

Los golpes del amor caen como rocas a un alma protegida por tan solo una telaraña, así, como la de tu escrito; Débil y susceptible recibe uno a uno ese ataque donde nos separamos de la esperanza. Pero aún caído, aún pisado por las rocas, no dejo a mi esperanza, la única que me arropa...

Encantado de pasearme por aquí... Abrazos Caribeños!!
 
Los golpes del amor caen como rocas a un alma protegida por tan solo una telaraña, así, como la de tu escrito; Débil y susceptible recibe uno a uno ese ataque donde nos separamos de la esperanza. Pero aún caído, aún pisado por las rocas, no dejo a mi esperanza, la única que me arropa...

Encantado de pasearme por aquí... Abrazos Caribeños!!

Muchas gracias por tu visita
y por tus lindas palabras.
Un abrazo.
 
Una delicia sensual al escribir, en cada verso se siente el escozor de tu piel... Y el final es demasiada provocación! Felicitaciones por tanta libertad poetizada!
 
Muy llenos de melancolia y confusion...pero con un cierre lleno de esperanza
 

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