Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Deseo llorar tu distancia,
pero mis lágrimas no dejan espacio a la añoranza,
surgen diáfanas por quien se ha contagiado de mi esperanza,
más sólo tienen alas para elevar una plegaria,
cerquita del mar, cerquita del alma,
donde se encuentra mi pensar en esta noche sin pausa.
pero mis lágrimas no dejan espacio a la añoranza,
surgen diáfanas por quien se ha contagiado de mi esperanza,
más sólo tienen alas para elevar una plegaria,
cerquita del mar, cerquita del alma,
donde se encuentra mi pensar en esta noche sin pausa.
Pausa que había soñado alguna vez esta llamarada,
encendida y enigmática,
profusa e intensa,
adosada a tus labios buscando mi apasionada mirada,
que rueda por tus líneas recortada a través de la flama,
urgente de pecados se cuelan por mi consabida maraña,
enredando la mortaja que sudorosa se pega a tu piel perfumada
y sudorosa te coge desde tus piernas abiertas y sin calma,
que ruge con el sonido que gime desde mi garganta extraviada.
encendida y enigmática,
profusa e intensa,
adosada a tus labios buscando mi apasionada mirada,
que rueda por tus líneas recortada a través de la flama,
urgente de pecados se cuelan por mi consabida maraña,
enredando la mortaja que sudorosa se pega a tu piel perfumada
y sudorosa te coge desde tus piernas abiertas y sin calma,
que ruge con el sonido que gime desde mi garganta extraviada.
Caliente la noche se queja,
abanicando el verano que nos acompañó desde mis lágrimas,
con dejos salinos y otros en dulce miel y ámbar,
degustando cada espacio ,
mmmmmmmmmmm ,
donde tu figura ha dejado encendida su fogata
abanicando el verano que nos acompañó desde mis lágrimas,
con dejos salinos y otros en dulce miel y ámbar,
degustando cada espacio ,
mmmmmmmmmmm ,
donde tu figura ha dejado encendida su fogata
Última edición: