Como aves que alzan vuelo vuelan mis deseos.
Desordenado, con memoria que se amontona
por la ventana entro.
¡Quiero volver a amarte!
Que las gotas de tu perfume me lluevan
que otra vez... el calor inmanejable
cuando en la cama, vestida de sol te encuentre
de fuego me haga.
Esquivo la estupidez de tardarme sin besarte
y me pongo en hora, calmando minutos míos
excitados, sexuales
y enjaulo
la desesperación del tiempo que se dio cuenta
que mis manos, desde ayer
te están acariciando.