Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Aun recuerdo tus ojos mirando el atardecer,
tu silueta interrumpía la luz que se colaba,
como interrumpe los sueños una noche callada
y luego se pierden sin nada que hacer
Y duele mirarme recostada a la nada,
Me cargo de angustia, dolor e ironía
Que saben a sangre entre la noche fría
Y empujan mi mente a través del abismo
Yo sigo esperando, tal ves en lo mismo,
sabiendo con todo que no volverás,
mi mente se llena de orgullo y cinismo,
me quedo rendido perdiéndome más
Como duele ahora el sabor de tu aliento,
es como un veneno que carcome mi ser,
que quema mi sangre como a fuego lento
y me deja enredado queriendo entender
Aun recuerdo tus ojos mirando al vacío,
cargados de furia y un misterio opaco,
tus labios de miel con sabor a tabaco
y tu pelo negro que ya no era mío
Dime madrugada,
¿por qué no consigo matar su recuerdo?
¿por qué aún me atormenta mirarla en mi mente?
mi alma atrapada entre el calor de su cuerpo
se muere y renace al caer lentamente
Y recuerdo tus ojos mirando los míos,
mientras poco a poco te alejabas de mí,
me quedé olvidado entre mares sombríos
de un triste poema que nunca escribí
tu silueta interrumpía la luz que se colaba,
como interrumpe los sueños una noche callada
y luego se pierden sin nada que hacer
Y duele mirarme recostada a la nada,
Me cargo de angustia, dolor e ironía
Que saben a sangre entre la noche fría
Y empujan mi mente a través del abismo
Yo sigo esperando, tal ves en lo mismo,
sabiendo con todo que no volverás,
mi mente se llena de orgullo y cinismo,
me quedo rendido perdiéndome más
Como duele ahora el sabor de tu aliento,
es como un veneno que carcome mi ser,
que quema mi sangre como a fuego lento
y me deja enredado queriendo entender
Aun recuerdo tus ojos mirando al vacío,
cargados de furia y un misterio opaco,
tus labios de miel con sabor a tabaco
y tu pelo negro que ya no era mío
Dime madrugada,
¿por qué no consigo matar su recuerdo?
¿por qué aún me atormenta mirarla en mi mente?
mi alma atrapada entre el calor de su cuerpo
se muere y renace al caer lentamente
Y recuerdo tus ojos mirando los míos,
mientras poco a poco te alejabas de mí,
me quedé olvidado entre mares sombríos
de un triste poema que nunca escribí