coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxxxxxxxxx
¡No soy nada ni nadie!
sólo soy una frágil mariposa
queriendo surcar el aire…
Mis alas son delicadas,
por espinas laceradas,
escondidas entre la sombra,
de color ámbar en el alba
y en todas mis noches oscuras
se cierran cuando llega la bruma.
¡Quisiera ser un lucero,
alumbrado por la luz de un claro de luna!
o mejor ser un volcán
y explotar con este amor
que parece lava en mi pecho.
No vivo en ningún lugar,
no tengo cornisa en mi lecho,
sólo tengo estos dos brazos
para acunar mis amores abandonados.
No pernoctan azulejos,
ni turpiales en mis techos,
¡sólo oscuras golondrinas,
cuando se avecina el invierno!
¡No soy nada, ni nadie!
sólo tengo algo de alma amable,
donde guardo mis debilidades.
¡Yo no sé por qué vivir!
¡si me siento tan culpable!
Prudencia Arenas
Coral
¡No soy nada ni nadie!
sólo soy una frágil mariposa
queriendo surcar el aire…
Mis alas son delicadas,
por espinas laceradas,
escondidas entre la sombra,
de color ámbar en el alba
y en todas mis noches oscuras
se cierran cuando llega la bruma.
¡Quisiera ser un lucero,
alumbrado por la luz de un claro de luna!
o mejor ser un volcán
y explotar con este amor
que parece lava en mi pecho.
No vivo en ningún lugar,
no tengo cornisa en mi lecho,
sólo tengo estos dos brazos
para acunar mis amores abandonados.
No pernoctan azulejos,
ni turpiales en mis techos,
¡sólo oscuras golondrinas,
cuando se avecina el invierno!
¡No soy nada, ni nadie!
sólo tengo algo de alma amable,
donde guardo mis debilidades.
¡Yo no sé por qué vivir!
¡si me siento tan culpable!
Prudencia Arenas
Coral
Última edición: