Aprendiz de Lunas
Poeta que considera el portal su segunda casa
La muchacha del agua
La muchacha del agua se bañaba en la Luna,
Un desierto de sal, ella ninfa de escarcha.
¡En el mar de su noche, había olas de plata!
La muchacha del agua peinaba sus vientos,
entre notas de besos y eternas miradas.
¡El violín de su pelo amainaba las aguas!
La muchacha del agua tenía de sirena,
el aire perfecto y el don de la gracia.
¡Cultivaba perlas con brillos de nácar!
La muchacha del agua ponía en sus labios,
el faro de un barco perdido y sin alma.
¡Locura y lucero, la luz de las ganas!
La muchacha del agua se enredó en las redes,
de algún marinero que flores dejara.
¡La mar desde entones no encuentra su calma!
Se fue la muchacha y llegó la alborada
Ricardo Martell
Última edición:
:: ::
::
:: y que bonito es... Te mando estrellas para que brillen en tu pérfil