Gigi
Dueña de mi vida y de mis sueños
Desarmas
Asomando mis sollozos al perfume
de tu almohada, implícita desnudo el alma:
¿Cómo es que sin tocarme
ni mirarme,
me logres desarmar?
Mi cuerpo jamás tocas,
ni mi piel percibe tu calor...
mis manos ansiosas
no se han deleitado
en tu efervescente pasión...
Y aún así, logro percibir a lo lejos
el palpitar de tu ecuación,
que logra hacer trizas
el obligado silencio
que le impusimos al corazón...
Encallando en el olvido las cenizas
de la oscura insidia
que sepultó la ilusión....
Exhalación de sosiego,
me desarmas sin parangón.
Por eso, ante los jueces
que nos observan
-Y juzgan sin conocer-.
Me declaro cautiva
en los compases de
nuestro reloj.
Asomando mis sollozos al perfume
de tu almohada, implícita desnudo el alma:
¿Cómo es que sin tocarme
ni mirarme,
me logres desarmar?
Mi cuerpo jamás tocas,
ni mi piel percibe tu calor...
mis manos ansiosas
no se han deleitado
en tu efervescente pasión...
Y aún así, logro percibir a lo lejos
el palpitar de tu ecuación,
que logra hacer trizas
el obligado silencio
que le impusimos al corazón...
Encallando en el olvido las cenizas
de la oscura insidia
que sepultó la ilusión....
Exhalación de sosiego,
me desarmas sin parangón.
Por eso, ante los jueces
que nos observan
-Y juzgan sin conocer-.
Me declaro cautiva
en los compases de
nuestro reloj.
Última edición:
::
::.
::.
::, el poema lo merece.
::
::