Cafla
Poeta recién llegado
No logro entender muchas cosas,
acciones tuyas y también mías.
Pero el enigma más grande es éste,
ésta inútil unión y efímera.
ésta que como si ocupamos la última gota
de esperanza que nos quedaba,
esa disfuncionalidad que existía.
Nunca nada fue igual y jamás lo será.
No fue como tu optimista persona lo pensaba,
que quizás ahora estaríamos juntos,
con más ansias y fuerzas.
El haber superado y ganado a la peor crisis que pudiéramos soportar.
Esto es tan extraño, mientras lo pienso,
las comparaciones son muy obvias.
Ya han pasado dos años desde nuestra ruptura oficial
y ésta fue la última oportunidad que nos dimos,
sin respuesta alguna y con un total fracaso.
Pero no estamos feneciendo, a diferencia de años anteriores,
la rutina, los deberes, presiones y diversiones junto con otras personas,
no sirvieron para sacarnos de lo que por años construimos y amamos.
No podíamos respirar, tales cosas no distraían, no era suficiente,
nuestra separación por un error, uno tuyo.
Pero ahora es diferente, todo lo que se debe hacer
basta para no extrañarnos y reconocer al fin que se terminó
aunque se haya intentado, y por ende, no haya funcionado.
Los reproches quedaron en el aire,
como también el remanente afecto, costumbres miles de sentimientos.
Ahora estamos solos y no por mucho,
y al fin puedo decir que no ha pasado
demasiado tiempo y al recordar todo lo que hiciste al fin no me hace llorar.
Aceptar las cosas como fueron finalmente,
y de no culparte de toda la situación.
Como tú y yo nos amamos tanto,
sufrimos todo lo que quizás nos espera en otro futuro bien diferente,
una felicidad que contrarreste toda nuestra miserable, trágica y agónica historia.
Te pude sacar de mi vida por cansancio, y
nos superamos porque esclarecimos que somos distintos y
que existiese la posibilidad que lo hubiésemos hecho de todas maneras.
::
::