Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin hablar ganar la voz
con fervor a hacer el daño;
un peldaño, otro peldaño
viendo el filo de la hoz
¡Ay qué imagen tan atroz!
Por doquiera corre el río,
es caliente, tibio, frío;
por doquiera los sonidos,
los metales, los gemidos,
y el transcurso vuela impío.
con fervor a hacer el daño;
un peldaño, otro peldaño
viendo el filo de la hoz
¡Ay qué imagen tan atroz!
Por doquiera corre el río,
es caliente, tibio, frío;
por doquiera los sonidos,
los metales, los gemidos,
y el transcurso vuela impío.
¿Qué decir para lograr
la unión de la luz armónica?
¿Cuándo cambiará la crónica?
¿Dónde queda el bienestar?
Imposible no es lograr
del lugar cambiar la suerte,
el pánico grita fuerte
y la masa no hace afrenta,
el terror es la tormenta
y mi patria huele a muerte.
la unión de la luz armónica?
¿Cuándo cambiará la crónica?
¿Dónde queda el bienestar?
Imposible no es lograr
del lugar cambiar la suerte,
el pánico grita fuerte
y la masa no hace afrenta,
el terror es la tormenta
y mi patria huele a muerte.
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