***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
El fantasma de la niña.
Sentada entre la niebla espera ella,
espera el pasado que la destroza,
espera el deseo de la perdida estrella
y el borrar del recuerdo que la desposa.
Viva, en el bosque más frio y siniestro
se ha sentado a sólo pasar el tiempo;
en su soledad y dolor sin un suministro
del amor paterno que se ha vuelto incierto.
Llora ella, llora por el adiós no mencionado,
por el último beso al cadáver que es su mano;
por la injusticia de no conocer su pecado,
por la avaricia del ser que la ha matado.
Injusto padecer de un alma por inocencia,
de haber tenido más malicia no hubiera,
de haber sabido de la humanidad y violencia;
de haber intuido un alma tan enferma.
Sentada entre sus sueños ella observa,
con aterrado sentir su cadáver carbón;
Un sueño eterno para un vida nueva
sueño y vida que no pidió le diera ese cabrón.
Sentada entre la niebla espera ella,
espera el pasado que la destroza,
espera el deseo de la perdida estrella
y el borrar del recuerdo que la desposa.
Viva, en el bosque más frio y siniestro
se ha sentado a sólo pasar el tiempo;
en su soledad y dolor sin un suministro
del amor paterno que se ha vuelto incierto.
Llora ella, llora por el adiós no mencionado,
por el último beso al cadáver que es su mano;
por la injusticia de no conocer su pecado,
por la avaricia del ser que la ha matado.
Injusto padecer de un alma por inocencia,
de haber tenido más malicia no hubiera,
de haber sabido de la humanidad y violencia;
de haber intuido un alma tan enferma.
Sentada entre sus sueños ella observa,
con aterrado sentir su cadáver carbón;
Un sueño eterno para un vida nueva
sueño y vida que no pidió le diera ese cabrón.
***Musta Kuolema kirjailija***