Miraba a través del recuerdo
en un momento que no me pertenece;
hallé el parque de entonces
las bancas maltratadas
llenas de hojas sueltas;
estanques sin peces
senderos que ya no retornan.
La cizaña cubriendo mis huellas.
las flores de hoy no perfuman
ni nadie aspira de sus primaverales aromas,
las que te regalaba y de las otras aquellas.
La solitaria laguna
sus espejos de agua se esfuman,
donde la coqueta luna
solía reflejarse, ya ni su luz asoma.
Entrampado en el légamo
sus raíces conservan a nuestro árbol,
con nuestras iniciales y aquel te amo.
El sol ha ido fulminando
los campos floridos y los pastizales,
en retirada se fueron las aves
el pastor, su bastón y su ganado.
Mi niñez corre con mis pensamientos
de pantalones cortos,
como se entrecortan mis suspiros
anhelando un pasado, poco lejano,
en el que veía al perfil del horizonte
como si fueran dinosaurios petrificados,
y mi imaginación volaba
volaba junto en agosto a mi cometa,
hecha de caña y bolsas plásticas.
Tenia tantos nudos el hilo que la sujetaba,
como los que atan mis miedos
tantas como mariposas en primavera,
hilo corredizo entre mis dedos
subía rápida mi cometa cual escalera,
esta tarde mi niñez me dio alcance
corre al galope como potro libre,
sin montura ni jinete,
alcanzó a mi madurez, de paso lento
conversan en idiomas diferentes,
uno de sueños por alcanzar,
y el otro del cansancio que siente de soñar.
Hoy he visto mi pasado
en un ayer que ya no recuerdo.
Sólo tú Aldana
abriendo paso nuevo
en un tiempo que florece,
como fresca y lucida mañana
me das tus manos que quiero,
y tus palabras que adoro.
(*) Tomado de un e-mail escrito a Aldana.
Un verdadero honor leerte en esta magnifica composición, de desfile de recuerdos, de tus sentimientos exponiéndose en ternura y versos, en cantos que eleva tu dulce alma. Permita usted dejarle en pago por tan bellos versos, este humilde comentario y estos modestos versos. Con toda admiración.