AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
EL SUEÑO QUE NACIO AYER
Solamente pensemos que puedo ser tu ventana...
¿Por qué te ríes?, no seré cualquier lucerna, no,
sino, aquella, que cuando abras los ojos, permita
que tu rostro se ilumine con la luz de los astros
¡Oye!, deja que termine: No importará que sea noche,
madrugada o nunca, pero seré esa ventana
que permita que el viento ingrese y refresque tu estancia,
cuando el tiempo te sofoque. Si ya lo sé, pero...
Puedo soñar Entonces déjame conformarme
en un bandoneón y ser el viento que mueve la melodía;
no dirás, que ese es cualquier aire, porque tiene el poder
de conmover tu corazón. Pero sí más bien pudiese
ser yo esa armonía, la misma melodía, que aquella madrugada,
en que me recordabas, sacó de tus ojos una lágrima de amor
O más bien la lluvia, esa humedad que refrescaría tu calor
el agua viva, que nos prometió la vida, la vid y la vendimia
O sino tu camándula, para estar entre tus dedos:
Sería excitante, aunque reces el momento y Dios nos vigile.
O si quieres seré tu fuego. Tu calor en el invierno y el juego
inocente que caliente, tu locura, tus pasiones, tu furor
¡O por Dios!, solamente déjame ser yemas y dedos,
labios y dientes, manos y piel, ser tu propio orgasmo,
en el momento preciso, cuando el alba llora y cuando el sol sonríe
Pero por hoy solamente seré el mismo sueño que nació ayer,
cuando por primera vez olí tu aroma de mujer enamorada
augus"
30 de abril 2002.
Solamente pensemos que puedo ser tu ventana...
¿Por qué te ríes?, no seré cualquier lucerna, no,
sino, aquella, que cuando abras los ojos, permita
que tu rostro se ilumine con la luz de los astros
¡Oye!, deja que termine: No importará que sea noche,
madrugada o nunca, pero seré esa ventana
que permita que el viento ingrese y refresque tu estancia,
cuando el tiempo te sofoque. Si ya lo sé, pero...
Puedo soñar Entonces déjame conformarme
en un bandoneón y ser el viento que mueve la melodía;
no dirás, que ese es cualquier aire, porque tiene el poder
de conmover tu corazón. Pero sí más bien pudiese
ser yo esa armonía, la misma melodía, que aquella madrugada,
en que me recordabas, sacó de tus ojos una lágrima de amor
O más bien la lluvia, esa humedad que refrescaría tu calor
el agua viva, que nos prometió la vida, la vid y la vendimia
O sino tu camándula, para estar entre tus dedos:
Sería excitante, aunque reces el momento y Dios nos vigile.
O si quieres seré tu fuego. Tu calor en el invierno y el juego
inocente que caliente, tu locura, tus pasiones, tu furor
¡O por Dios!, solamente déjame ser yemas y dedos,
labios y dientes, manos y piel, ser tu propio orgasmo,
en el momento preciso, cuando el alba llora y cuando el sol sonríe
Pero por hoy solamente seré el mismo sueño que nació ayer,
cuando por primera vez olí tu aroma de mujer enamorada
augus"
30 de abril 2002.