La Corporación
Poeta veterano
(Loquería Evaristo Corumelo,
febrero, ¡que pene san valentín!)
Sin duda fue el asfalto
de aquel verano,
¡maldito calor!
Me hubiese gustado
agarrarle las tetas
y no contemplar como la vieja
se moría asfixiada.
Vaya situación estúpida
creó esa costilla de cerdo.
De las diversas formas de morir
la anciana
llegó tarde a las mejores.
Desquiciada
del restaurante,
una avispa buscaba salida,
una y otra vez,
contra la ventana,
no sabía que el cristal
es el jodido mundo.
Vuelvo a mirar.
Los efluvios de alquitrán
mezclados con el alcohol
me recordaban
a los coños comestibles,
plástico de puta volante.
Miraba curioso a la hija,
no presentaba un gran sobresalto.
¿Cómo documentaría el orgasmo?
¡Fué a morirse ahora
la vieja
que estábamos cruzando las miradas!
Quizás debiera haberme levantado.
llamar a una ambulancia,
yo no soy médico.
sólo un filósofo de mierda.
Ya mis reflejos no están como antes
y la misericordia de dios
nunca llega para tanto.
Según la física subatómica,
y en eso soy muy respetuoso,
no podemos estar en dos sitios a la vez
o miraba las tetas a la hija
o a la vieja morirse,
sin remedio posible.
Renato Vega
febrero, ¡que pene san valentín!)
Sin duda fue el asfalto
de aquel verano,
¡maldito calor!
Me hubiese gustado
agarrarle las tetas
y no contemplar como la vieja
se moría asfixiada.
Vaya situación estúpida
creó esa costilla de cerdo.
De las diversas formas de morir
la anciana
llegó tarde a las mejores.
Desquiciada
del restaurante,
una avispa buscaba salida,
una y otra vez,
contra la ventana,
no sabía que el cristal
es el jodido mundo.
Vuelvo a mirar.
Los efluvios de alquitrán
mezclados con el alcohol
me recordaban
a los coños comestibles,
plástico de puta volante.
Miraba curioso a la hija,
no presentaba un gran sobresalto.
¿Cómo documentaría el orgasmo?
¡Fué a morirse ahora
la vieja
que estábamos cruzando las miradas!
Quizás debiera haberme levantado.
llamar a una ambulancia,
yo no soy médico.
sólo un filósofo de mierda.
Ya mis reflejos no están como antes
y la misericordia de dios
nunca llega para tanto.
Según la física subatómica,
y en eso soy muy respetuoso,
no podemos estar en dos sitios a la vez
o miraba las tetas a la hija
o a la vieja morirse,
sin remedio posible.
Renato Vega
Última edición:
:: No somos nada en este mundo, sólo pasajeros sin boleto de regreso, asi que los minutos de vuelo se aprovechan al máximo o cualquier rato una costilla de cerdo se nos atraganta y hasta ahí fuimos.