José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me paseo arriba y debajo de esta concurrida avenida
Decido ir a tu casa.
No.
Prefiero seguir caminando.
Hace frío
Me apetece pasear, hoy me gusta sentir el frío en mi rostro.
Tres putas negras sisean a mi lado.
Como si fuera un gato
me escabullo entre la multitud insegura
Sí, sí,
como a un gato me sisean
y como un gato me escabullo.
He visto un hombre
dando de comer paella a un perro con un tenedor.
Más allá una ópera cualquiera,
después unos juanes o antonios o pepes durmiendo sobre cartones.
Hace frío.
Me paseo y decido subir a tu casa.
Esta vez si
Un inmigrante ofrece cerveza por pocos euros.
No me apetece beber por la calle, hace frío.
Prefiero ir a tu casa.
No estás.
Vuelvo a buscar las putas siseadoras
No,
no voy,
voy en sentido contrario.
No me apetece copular con mujeres
Siempre me han gustado los hombres,
pero tu no estás en casa
y hace frío.
Estoy cansado de este paseo de mierda.
Decido ir a tu casa.
No.
Prefiero seguir caminando.
Hace frío
Me apetece pasear, hoy me gusta sentir el frío en mi rostro.
Tres putas negras sisean a mi lado.
Como si fuera un gato
me escabullo entre la multitud insegura
Sí, sí,
como a un gato me sisean
y como un gato me escabullo.
He visto un hombre
dando de comer paella a un perro con un tenedor.
Más allá una ópera cualquiera,
después unos juanes o antonios o pepes durmiendo sobre cartones.
Hace frío.
Me paseo y decido subir a tu casa.
Esta vez si
Un inmigrante ofrece cerveza por pocos euros.
No me apetece beber por la calle, hace frío.
Prefiero ir a tu casa.
No estás.
Vuelvo a buscar las putas siseadoras
No,
no voy,
voy en sentido contrario.
No me apetece copular con mujeres
Siempre me han gustado los hombres,
pero tu no estás en casa
y hace frío.
Estoy cansado de este paseo de mierda.
::