Amartemisa
Poetisa
Fue ayer,
que mi alma fue hipnotizada,
mis ojos cerrados,
mi boca en la tuya,
tus besos,
tus caricias,
¡qué delicia!
Fue ayer
cuando cogías mi cintura,
me abrazabas con firmeza
y tus osadas palabras
me decían: te he extrañado,
entregándome tu mente
sin miedo.
Fue ayer,
que tu cuerpo con el mío
tan desnudos,
se estremecían
en una divina cosquilla
vacilándose sola.
Fue ayer
cuando volví a darme cuenta
que he nacido para amarte,
que mi pecho está en tu sangre,
que mi voz es sólo tuya
y mi piel recubre tu hambre.
Fue ayer
cuando te vi tan cerca,
que supe que el tiempo
nos cogía de la mano
para unirnos,
puros y tan eternos
y vi tu dulce ternura
cayendo como en cascada
sobre mi nombre.
Fue ayer,
como olvidar esa noche
del momento oportuno,
luchando por querernos
a pesar de la tormenta,
a pesar de los pesares,
tú y yo, infranqueables,
exclusivamente uno.
que mi alma fue hipnotizada,
mis ojos cerrados,
mi boca en la tuya,
tus besos,
tus caricias,
¡qué delicia!
Fue ayer
cuando cogías mi cintura,
me abrazabas con firmeza
y tus osadas palabras
me decían: te he extrañado,
entregándome tu mente
sin miedo.
Fue ayer,
que tu cuerpo con el mío
tan desnudos,
se estremecían
en una divina cosquilla
vacilándose sola.
Fue ayer
cuando volví a darme cuenta
que he nacido para amarte,
que mi pecho está en tu sangre,
que mi voz es sólo tuya
y mi piel recubre tu hambre.
Fue ayer
cuando te vi tan cerca,
que supe que el tiempo
nos cogía de la mano
para unirnos,
puros y tan eternos
y vi tu dulce ternura
cayendo como en cascada
sobre mi nombre.
Fue ayer,
como olvidar esa noche
del momento oportuno,
luchando por querernos
a pesar de la tormenta,
a pesar de los pesares,
tú y yo, infranqueables,
exclusivamente uno.
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