No sé, he ido poniéndome triste.
He abierto los ojos como se abre la noche
en señal de desgracia.
He cerrado las sabanas
que camuflan los labios de la muerte.
He gritado tu nombre, aunque nadie lo escuche,
tanto, tanto,
como permite la locura
que nutre la luz de la memoria.
No sé,
he ido poniéndome triste
como un ave en la jaula de pájaros.
He abierto los ojos como se abre la noche
en señal de desgracia.
He cerrado las sabanas
que camuflan los labios de la muerte.
He gritado tu nombre, aunque nadie lo escuche,
tanto, tanto,
como permite la locura
que nutre la luz de la memoria.
No sé,
he ido poniéndome triste
como un ave en la jaula de pájaros.