UNA NOCHE EN SOLEDAD
Mis huesos fueron cenizas
que se apropiaron
de efímeras ansias.
Fuí una gota, sí
una gota detrás de un océano
donde quise mojar mis labios
Y salvaguardar este hijo
que nacía del íntimo silencio
atado de aromas y mentiras.
Hoy me revuelco en el recuerdo,
y quiero hallar en sus besos
la luz del día, sentir
el olor de su cuello atado
a las migajas de esta historia.
que se apropiaron
de efímeras ansias.
Fuí una gota, sí
una gota detrás de un océano
donde quise mojar mis labios
Y salvaguardar este hijo
que nacía del íntimo silencio
atado de aromas y mentiras.
Hoy me revuelco en el recuerdo,
y quiero hallar en sus besos
la luz del día, sentir
el olor de su cuello atado
a las migajas de esta historia.
La noche susurra leve.
Las esquinas son amorfas
miradas desde mi ventana;
tengo la muerte a dos centímetros
Y la amo más que a ella.
Las esquinas son amorfas
miradas desde mi ventana;
tengo la muerte a dos centímetros
Y la amo más que a ella.
Las horas me ahogan,
y
mi mente persigue el verbo
ancestral de esta esfinge
que cae, que muere,
que estalla asexuada
en mi inconsciente
cerrando el angosto camino
que pisotea la cara
de mi destino.
y
mi mente persigue el verbo
ancestral de esta esfinge
que cae, que muere,
que estalla asexuada
en mi inconsciente
cerrando el angosto camino
que pisotea la cara
de mi destino.
(EBAN)
Última edición: