hadita
Poeta veterano en el portal
Vida y Victoria
Aureolas publican tu encerrada belleza
aquella que despertó
mi vida en primavera,
tal pasiflora que llora en invierno con su canto,
inesperada luz que me llama con encanto.
aquella que despertó
mi vida en primavera,
tal pasiflora que llora en invierno con su canto,
inesperada luz que me llama con encanto.
En medio del hielo, dio sentido a mi presente,
en la muerte una sombra cobra vida
que fulgura interna muy ardiente.
en la muerte una sombra cobra vida
que fulgura interna muy ardiente.
Las flores que te envío son destellos
de rosas encarnadas con mi sangre,
que borbota corriendo agonizante.
de rosas encarnadas con mi sangre,
que borbota corriendo agonizante.
Mis ojos, cuchillos que atraviesan tus manglares,
se aferran tiritando a tu oído,
llegando donde no ha llegado nadie.
se aferran tiritando a tu oído,
llegando donde no ha llegado nadie.
Y tu pecho una tumba clausurada,
pétrea, mordaz, de negrura enclaustrada,
¡ Crujió!
y abriose generosa, enamorada.
pétrea, mordaz, de negrura enclaustrada,
¡ Crujió!
y abriose generosa, enamorada.
Deleitáronse de mis ojos su mirada,
y este cuenco de oro, que ahora salta
con dulce algarabía.
Mi ser entero
y este cuenco de oro, que ahora salta
con dulce algarabía.
Mi ser entero
¡ Soy tu amada!
HADITA
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