Fedora Luckert
Poeta fiel al portal
Como una tempestad,
llegaste a mi vida,
una tarde
de septiembre.
Con tu ser espontáneo,
fresco,
como brisa de primavera,
te adueñaste de mi corazón
desde el primer instante.
Entraste,
por la puerta de mi vida,
justo en el momento
en que pensaba,
que todo estaba perdido;
cuando habia dejado,
que la esperanza,
y la alegria,
se escurrieran
por los resquicios
de mi alma.
Tomaste mi esencia
entre tus manos,
y le diste forma de angel,
me pusiste una ala
y te quedaste con una,
me dijiste calladito,
casi entre susurros...
-Tu y yo somo uno,
quiero volar solo contigo,
sin ti...
me falta la mitad de mi vida-
...Y yo sonreí,
con la lágrimas
al borde de mis párpados
a punto de caer,
en picada,
por la silueta
de mi rostro.
Y ahora que te tengo,
como una luciérnaga
entre mis manos...
¡Soy tan feliz!
que no puedo creerlo....
Por primera vez..
soy feliz.
llegaste a mi vida,
una tarde
de septiembre.
Con tu ser espontáneo,
fresco,
como brisa de primavera,
te adueñaste de mi corazón
desde el primer instante.
Entraste,
por la puerta de mi vida,
justo en el momento
en que pensaba,
que todo estaba perdido;
cuando habia dejado,
que la esperanza,
y la alegria,
se escurrieran
por los resquicios
de mi alma.
Tomaste mi esencia
entre tus manos,
y le diste forma de angel,
me pusiste una ala
y te quedaste con una,
me dijiste calladito,
casi entre susurros...
-Tu y yo somo uno,
quiero volar solo contigo,
sin ti...
me falta la mitad de mi vida-
...Y yo sonreí,
con la lágrimas
al borde de mis párpados
a punto de caer,
en picada,
por la silueta
de mi rostro.
Y ahora que te tengo,
como una luciérnaga
entre mis manos...
¡Soy tan feliz!
que no puedo creerlo....
Por primera vez..
soy feliz.
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