En mi despedida

Pacoswaldo

Poeta adicto al portal
(Para la que confeso amarme en silencio,
llorarme en la soledad
y huír siempre de mi compañía).

Vine aquí, pues quería verte
aunque me sangre luego, el corazón.
Vine presuroso, solo anhelaba oírte,
aunque después te llore siempre.

Traigo en mi pecho el amor inmortal
la dolorosa alegría de mirarte
y saber que no has dejado de pasar en mi vida
que aún trasciendes siempre
y siempre en mi historia.

Amor de cándido adolescente
es amor que no caduca, no muere nunca…
Crónica de un amor entrecortado
para alguien que dejo su vida en suspenso.

Vengo, con la hundida despedida
con la serenata en mi guitarra
la voz que traiciona,
resucita el lamento.

Esta es quizá la última pieza que te dedico
quizá, muera mi novela con la luz del alba.
Dale tu mano a mi mano y deja abrace tu cintura
que tu izquierda descanse en mí.
Como será ya más nunca.

Baila, serena y callada con la mirada perdida
como si no existiese
ignórame así, con ley de hielo aún en mi retirada
que solo llevo de recuerdo tu aroma
y por cándidas palabras, tu silencio. Adiós.
 
Última edición:
Paco, duele el amor cuando este no es correspondido, duele más cuando hubo un amor y nunca fue dicho. Hay amores que no pasan y lamentablemente tengo la premonición de que esos, son los que más nos han lastimado, un abrazo
 
Un canto al amor que no quiere terminar, muy humano.


Muy buena tu prosa..
 
Disfruté tus versos de principio a fin
muy bien llevado refleja tristes imágenes
de una despedida cuando el amor no es
correspondido.

Exquisito poema poeta !
 
Escribes muy bien y hermoso, poeta.
En realidad me estaba perdiendo de algo grande, de mucho sentimiento plasmado en Letras que tienen alma, y que atrapan al lector sin despegar ni un sólo momento la vista, ni la concentración.
¿Vienes con Serenata?
-cómo puede rechazar tu Serenata-
De verdad, este poema es un gran poema.
Un abrazo, tus estrellas

Muchas gracias poetisa.
 
(Para la que confeso amarme en silencio,
llorarme en la soledad
y uír siempre de mi compañía).

Vine aquí, pues quería verte
aunque me sangre luego, el corazón.
Vine presuroso, solo anhelaba oírte,
aunque después te llore siempre.

Traigo en mi pecho el amor inmortal
la dolorosa alegría de mirarte
y saber que no has dejado de pasar en mi vida
que aún trasciendes siempre
y siempre en mi historia.

Amor de cándido adolescente
es amor que no caduca, no muere nunca…
Crónica de un amor entrecortado
para alguien que dejo su vida en suspenso.

Vengo, con la hundida despedida
con la serenata en mi guitarra
la voz que traiciona,
resucita el lamento.

Esta es quizá la última pieza que te dedico
quizá, muera mi novela con la luz del alba.
Dale tu mano a mi mano y deja abrace tu cintura
que tu izquierda descanse en mí.
Como será ya más nunca.

Baila, serena y callada con la mirada perdida
como si no existiese
ignórame así, con ley de hielo aún en mi retirada
que solo llevo de recuerdo tu aroma
y por cándidas palabras, tu silencio. Adiós.


Los sueños de un amor no concretado más el dolor que se hospeda en el pecho.
Buen poema, bien expresado algunas fallitas ortográficas para revisar, pero muy lindo quedó.
Un placer leerte, un abrazo
 
Los sueños de un amor no concretado más el dolor que se hospeda en el pecho.
Buen poema, bien expresado algunas fallitas ortográficas para revisar, pero muy lindo quedó.
Un placer leerte, un abrazo

Gracias poetisa por tu observación pero en verdad problemas de teclado.
Pacoswaldo
 

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