Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
232. Hasta el final
Pregonas que te suelte de mis brazos
con feble susurrar y coqueteo
y matas con un grácil parpadeo
sutil y atronador de tus ojazos.
Mi vida trocaría en mil pedazos
si acaso todo fuera devaneo
un hábil artilugio, pavoneo
ingrávido, propenso de rechazos.
Me prendo de tus labios y conspiro
un beso que se torne en un festejo
y emane de tu boca con suspiro
trazando de la gloria su bosquejo.
Tus ojos ya declinan tu retiro
me nombran triunfador en el cortejo.
El Armador de Sonetos.
Última edición: