Fer
Poeta asiduo al portal
Cuando tus ojos se apagan
en [FONT="] [FONT="]el vací[FONT="]o[FONT="] enorme de la noche,
ya no tengo en que pensar ni que decir,
y empieza de mi sangre el derroche.
Cuando te vas, los Ángeles
huyen de mi habitación,
la oscuridad no es la misma;
canta la noche su siniestra canción.
Cuando escucho tus últimos pasos
y tus manos cierran la puerta,
a veces creo en esos lapsos,
que hasta mi alma esta muerta.
Escucho la riza de la muerte
cuando me dejas solo,
me tiras ahí a la suerte,
y sin querer de apoco lloro.
El viento deja de aullar
y las palomas blancas de volar,
¡Sí! ¡Sí! Todo eso me pasa,
cuando te vas.
en [FONT="] [FONT="]el vací[FONT="]o[FONT="] enorme de la noche,
ya no tengo en que pensar ni que decir,
y empieza de mi sangre el derroche.
Cuando te vas, los Ángeles
huyen de mi habitación,
la oscuridad no es la misma;
canta la noche su siniestra canción.
Cuando escucho tus últimos pasos
y tus manos cierran la puerta,
a veces creo en esos lapsos,
que hasta mi alma esta muerta.
Escucho la riza de la muerte
cuando me dejas solo,
me tiras ahí a la suerte,
y sin querer de apoco lloro.
El viento deja de aullar
y las palomas blancas de volar,
¡Sí! ¡Sí! Todo eso me pasa,
cuando te vas.
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