Becikapa Hequir
Poeta recién llegado
Cuanto pesa el amor y cuanto pesa el olvido,
Porque ahora yo amo, pero quiero olvidar,
Solo se necesita una palabra, un pequeño motivo,
Para que estalle este volcán, sin que lo pueda evitar.
Hilando sueños, busco reencontrar lo perdido,
Porque estuvo perdido, lo encontré y lo volví a perder,
Entre seudónimos me escudo, con el corazón adolorido
Para borrar tu imagen, y tu voz no me haga estremecer.
Tu reclamo constante y tu acusación perenne,
De que si aun te quiero o ya me olvidé de ti ,
Corro fuertemente los cerrojos de mi alma endeble,
Y permito al olvido que haga su trabajo sutil.
Veloz llega el olvido a mi llamado triste y agónico,
Se establece en cada partícula de mi existencia,
Como humo denso y sigiloso se extiende armónico
Y aniquila para siempre tu cruel y terca sobrevivencia.
Entre luz y sombra, entre oscuridad y penumbra,
Me voy quedando serena y suavemente en silencio,
Me abandono voluntariamente, ya nada me encumbra,
El olvido segó, cerceno sosegadamente y de nuevo comienzo.
Porque ahora yo amo, pero quiero olvidar,
Solo se necesita una palabra, un pequeño motivo,
Para que estalle este volcán, sin que lo pueda evitar.
Hilando sueños, busco reencontrar lo perdido,
Porque estuvo perdido, lo encontré y lo volví a perder,
Entre seudónimos me escudo, con el corazón adolorido
Para borrar tu imagen, y tu voz no me haga estremecer.
Tu reclamo constante y tu acusación perenne,
De que si aun te quiero o ya me olvidé de ti ,
Corro fuertemente los cerrojos de mi alma endeble,
Y permito al olvido que haga su trabajo sutil.
Veloz llega el olvido a mi llamado triste y agónico,
Se establece en cada partícula de mi existencia,
Como humo denso y sigiloso se extiende armónico
Y aniquila para siempre tu cruel y terca sobrevivencia.
Entre luz y sombra, entre oscuridad y penumbra,
Me voy quedando serena y suavemente en silencio,
Me abandono voluntariamente, ya nada me encumbra,
El olvido segó, cerceno sosegadamente y de nuevo comienzo.