Waldo Anacruza
Poeta recién llegado
Extraña nostalgia.
Perseguidos andamos,
por inútiles vagos caminos de silencio,
el destino que aprieta nuestras manos,
y esta ansiedad que me traigo
Tú, perla de mi alma
bella rosa de mis ojos
que andas ligera por tus días
guárdame en un cajón de tus recuerdos
como un dulce momento
porque un día te tuve,
y no me arrepiento.
Nunca más, nunca más
nadie sabrá lo que siento jamás,
porque dentro de mí arde la idea de tu rostro
las cenizas de un amor que no extrañarás,
Nunca más.
Perseguidos andamos,
por inútiles vagos caminos de silencio,
el destino que aprieta nuestras manos,
y esta ansiedad que me traigo
Tú, perla de mi alma
bella rosa de mis ojos
que andas ligera por tus días
guárdame en un cajón de tus recuerdos
como un dulce momento
porque un día te tuve,
y no me arrepiento.
Nunca más, nunca más
nadie sabrá lo que siento jamás,
porque dentro de mí arde la idea de tu rostro
las cenizas de un amor que no extrañarás,
Nunca más.