José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por razones de seguridad
siempre he considerado oportuno
acercarme a ti agazapado.
Siempre, por pequeña que sea la adversidad
que tu planteabas
me ha parecido necesario suplantar la indiferencia
por el arriesgado beso en la nuca
ante la evidente estocada mortal.
Ahora, me repliego.
Caracol escondido,
indeciso en el temor de tus oídos cercanos
a las disonantes notas
de esta rutinaria melodía
de puertas cerradas,
de muelles de carga inundados.
El espejo me marea de ver siempre la misma cara
aburrida de la pesada letanía de respuestas
sin preguntas.
Por razones de seguridad callo
o me limito a sonreír ante
la insegura certeza de tus palabras,
de mis ecos contaminados en tu regazo,
de mis sueños de indeterminadas lluvias.
siempre he considerado oportuno
acercarme a ti agazapado.
Siempre, por pequeña que sea la adversidad
que tu planteabas
me ha parecido necesario suplantar la indiferencia
por el arriesgado beso en la nuca
ante la evidente estocada mortal.
Ahora, me repliego.
Caracol escondido,
indeciso en el temor de tus oídos cercanos
a las disonantes notas
de esta rutinaria melodía
de puertas cerradas,
de muelles de carga inundados.
El espejo me marea de ver siempre la misma cara
aburrida de la pesada letanía de respuestas
sin preguntas.
Por razones de seguridad callo
o me limito a sonreír ante
la insegura certeza de tus palabras,
de mis ecos contaminados en tu regazo,
de mis sueños de indeterminadas lluvias.
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