Solverde82
El dinero no se puede comer
EL SISTEMA Gusanos de Seda
Los males de la Tierra
son los que más ama la sociedad,
la religión, el poder y la economía.
Son sucios bastardos que nos reprimen
y nos castigan cada día
nos privan de la libertad que tanto amamos,
esa condición que define al ser humano.
La libertad fue secuestrada
el día que nació el primer Dios,
fue enterrada por todos los reyes
y aniquilada por el dinero
condenándonos a todos
a vivir como auténticos presos.
Hoy día, multiplicados nuestro errores,
y elevados a la potencia del millón,
acabaremos con nosotros mismos,
porque si así seguimos
vamos camino de la extinción
ni la religión, ni el dinero
darán con el freno,
solamente el pueblo
de su destino es dueño.
Los señores del capital
aquellos que llamamos banqueros
son los que mueven el mundo
y encima con nuestro dinero,
¡¡Que injusticia diría!!
y sin embargo libremente
con hipotecas nos encadenamos a ellos.
Los dioses, que por nosotros nada hicieron
y por mejorar este mundo mucho menos,
dictan nuestros pensamientos
y sin embargo libremente
elegimos creer en ellos,
¡¡Que ironías tiene la vida!!
Pero peor aún es el caso del poder
donde todos decidimos libremente
quien nos ha de regir
y aunque el sistema sea una mierda
lo peor es que funciona
y mientras nuestras mentes
no despierten,
nos seguirán tratando
como a simples gusanos de seda
nos seguirán explotando,
pisoteando y extorsionado
como mano de obra barata
que nada valen,
si no es para producir tela.
Los males de la Tierra
son los que más ama la sociedad,
la religión, el poder y la economía.
Son sucios bastardos que nos reprimen
y nos castigan cada día
nos privan de la libertad que tanto amamos,
esa condición que define al ser humano.
La libertad fue secuestrada
el día que nació el primer Dios,
fue enterrada por todos los reyes
y aniquilada por el dinero
condenándonos a todos
a vivir como auténticos presos.
Hoy día, multiplicados nuestro errores,
y elevados a la potencia del millón,
acabaremos con nosotros mismos,
porque si así seguimos
vamos camino de la extinción
ni la religión, ni el dinero
darán con el freno,
solamente el pueblo
de su destino es dueño.
Los señores del capital
aquellos que llamamos banqueros
son los que mueven el mundo
y encima con nuestro dinero,
¡¡Que injusticia diría!!
y sin embargo libremente
con hipotecas nos encadenamos a ellos.
Los dioses, que por nosotros nada hicieron
y por mejorar este mundo mucho menos,
dictan nuestros pensamientos
y sin embargo libremente
elegimos creer en ellos,
¡¡Que ironías tiene la vida!!
Pero peor aún es el caso del poder
donde todos decidimos libremente
quien nos ha de regir
y aunque el sistema sea una mierda
lo peor es que funciona
y mientras nuestras mentes
no despierten,
nos seguirán tratando
como a simples gusanos de seda
nos seguirán explotando,
pisoteando y extorsionado
como mano de obra barata
que nada valen,
si no es para producir tela.
Última edición: