Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
MI REFUGIO
En el andar, por donde me llevó la vida,
a veces, fue hostil,
difícil de recorrer,
se iba regando con lágrimas el sendero,
que mis huellas iban dejando
Largos años de dolor y sufrimiento,
porque no comprendía;
la pequeñez de corazón, el egoísmo, la hipocresía
No, no comprendía
Tampoco comprendía
que decir; te quiero, era tan frágil,
como un suspiro que llevaba el viento
Oh
y así fue pasando el tiempo
y así fui recorriendo estos senderos.
En este largo andar, el sufrimiento fue quedando atrás,
cuando comprendí;
que no podía cambiar a los demás,
cada uno tiene su tiempo
en este caminar,
Fui entonces; dejando semillas en sus corazones
sé que en cada uno, ya hay un pequeño brote,
que va alimentando sus sueños, sus ilusiones, sus anhelos
y van alejando paso a paso, la pequeñez de corazón, el egoísmo, la hipocresía.
Era tal mi afán de sembrar semillas,
que me fui olvidando de mí,
de mi propio sentir
Y llegaste a mi vida,
nos perdimos en un abrazo y entre mil caricias.
Contigo comprendí;
que yo también necesitaba sentir.
Eres mi refugio y mi consuelo,
contigo se aquietan las aguas, donde navega mi alma,
contigo
siento la calma,
la fuerza para seguir sembrando más esperanza
Oh
mi refugio eres tú
y llegaste a mi vida de improviso.
Y hoy, aquí estás
con tus brazos abiertos,
para acoger a mi alma y a mi cuerpo