Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como si le pidiera
a lo infinito brevedad,
así, tan imposible, te soñaba.
La idea de intentarlo
me resultaba, he de confesarlo,
inútil, como un billete de ida y vuelta
sin destino.
Me parecía absurdo,
como querer viajar en el tiempo
en bicicleta.
Me sentía impotente,
como el que siente celos
de un amor platónico.
Me ví pequeño,
como un reloj de arena
en una playa,
tan pequeño.
Y así, tan inútil, tan impotente,
tan absurdo, tan pequeño
vuelvo a ser ahora que te has ido.
Y vivir es, tan sólo,
morir un poco cada día.
a lo infinito brevedad,
así, tan imposible, te soñaba.
La idea de intentarlo
me resultaba, he de confesarlo,
inútil, como un billete de ida y vuelta
sin destino.
Me parecía absurdo,
como querer viajar en el tiempo
en bicicleta.
Me sentía impotente,
como el que siente celos
de un amor platónico.
Me ví pequeño,
como un reloj de arena
en una playa,
tan pequeño.
Y así, tan inútil, tan impotente,
tan absurdo, tan pequeño
vuelvo a ser ahora que te has ido.
Y vivir es, tan sólo,
morir un poco cada día.
Última edición: