Big Bear
Poeta que considera el portal su segunda casa
El ángel de la arena
Pequeños pies huellan la arena
y el mar los lame saciando su sed
caracolas marinas anuncian sus pasos
tan breves, tan lentos, tan tardos
Una disimulada espuma la trepa
espuma cayente en una piel delicada
se desplaza enamorando mi aliento
¡vuela ángel sin alas!
su trafalgar recorta el horizonte
pariendo una danza sutil que en el viento va
el sol no es ajeno
reflejando sus cabellos irradia aún más
etérea dulzura llevándose alientos
mis ojos, mi boca, la sal
hermosura deteniendo el mundo
en un angelado pasar
Pequeños pies huellan la arena
y el mar los lame saciando su sed
caracolas marinas anuncian sus pasos
tan breves, tan lentos, tan tardos
Una disimulada espuma la trepa
espuma cayente en una piel delicada
se desplaza enamorando mi aliento
¡vuela ángel sin alas!
su trafalgar recorta el horizonte
pariendo una danza sutil que en el viento va
el sol no es ajeno
reflejando sus cabellos irradia aún más
etérea dulzura llevándose alientos
mis ojos, mi boca, la sal
hermosura deteniendo el mundo
en un angelado pasar