atlantico.30
Poeta recién llegado
Te alejaste resignada, triste, ausente,
y pronto, de tu travesía, solo quedo la estela:
ya no existió futuro, ni pasado, ni presente,
arrié de mi barca encallada su única vela.
Pasé tiempo sin recuerdo, mas de repente,
un soplo calmado de tu boca me consuela
y señala mi rumbo atravesado de poniente.
Cuando al fin cruzó mi alma tu frontera,
supe de tu voz de luna, que el sol, miente.
y pronto, de tu travesía, solo quedo la estela:
ya no existió futuro, ni pasado, ni presente,
arrié de mi barca encallada su única vela.
Pasé tiempo sin recuerdo, mas de repente,
un soplo calmado de tu boca me consuela
y señala mi rumbo atravesado de poniente.
Cuando al fin cruzó mi alma tu frontera,
supe de tu voz de luna, que el sol, miente.